Un amor lésbico en el fin del mundo

Por Francisco Iglesias

La historia ya se la saben los gaymers —y si no, quizá valga la pena no lean mucho por si se me va un spoiler—, pero va más allá de las consolas. Me refiero a The Last Of Us II, un videojuego de PlayStation 4, que no lleva ni una semana de haber sido lanzado.

Su personaje central es una lesbiana y aunque la historia no se concentra en su relación con una mujer, el impacto que esto ha tenido da de qué hablar y forma parte de las muchas polémicas que esta segunda entrega ha generado en los últimos días.

El impacto positivo lo retuiteó esta semana su propio director, Neil Druckmann, vicepresidente del desarrollador Naughty Dogs. La usuaria @thelesbianofus publicó lo que calificó como “la cosa más rara”: su primo, de quien contó “es de los pocos en mi familia que no me aceptó cuando salí del clóset como lesbiana”, le escribió un mensaje de texto:

“Hey. Esto te sonará estúpido, pero he estado jugando la segunda parte de The Last Of Us y vi a las mujeres gays en él. Me hizo pensar en ti. Al principio estaba enojado, no te voy a mentir, pero después vi cuánto significaban una para la otra y para el final del juego incluso alentaba a que estuvieran juntas. Quiero decirte que lo lamento. No es mi asunto ni el de nadie quién te gusta. Apoyo tu felicidad”.

La primera parte de The Last Of Us fue un éxito en ventas:  20 millones de unidades vendidas en todo el mundo —1.7 millones en su primer fin de semana— y en 2014 consiguió cinco premios BAFTA, entre ellos, al mejor videojuego. 

Dos años desde que se confirmó la secuela y seis desde que se lanzó el último contenido descargable y una versión mejorada hacían que en el mundo de los videojuegos fuera uno de los lanzamientos más esperados de 2020. Y la pandemia no pudo volverlo más actual, pues su historia es sobre un virus que muta de los animales a los humanos y genera un colapso social global.

La temática de diversidad sexual no se vio en la primera parte, pero sí en el DLC The Last of Us: Left Behind —un contenido adicional que se publicó ocho meses después—, donde la adolescente protagonista de la historia, Ellie, años más grande se enamora de Riley y se dan un beso, uno de los primeros entre dos mujeres que vieron los gamers.

“La esperanza es que eventualmente el género u orientación dejará de ser importante y se tratará de crear personajes interesantes”, explicó Druckmann a la revista Wired en 2015, al hablar de ese beso y la historia entre sus dos personajes mujeres.

Pero no quedó ahí. En el propio tráiler de la segunda parte Ellie aparece de nuevo besando a una mujer. Para Carlos Fernández de Lara, gamer desde hace 30 años y periodista de tecnología, mostrar un beso va más allá de la historia. “En los videojuegos es muy difícil que se vean reales por el procesamiento gráfico, debe ser muy avanzado”. La escena, entonces, muestra el desarrollo alcanzado, algo muy valorado por los seguidores del título.

The Last Of Us II no se queda en un beso, tiene una escena de sexo entre las protagonistas, habla sobre la bisexualidad y la discriminación hacia personas LGBT aún en plena crisis humanitaria —en la primera escena aparece un mayor de edad cuestionando el beso lésbico—. Incluso hay quienes apuntan a un personaje trans, la villana de la historia, por su musculoso cuerpo.

Todos esos elementos que no son la trama central —el videojuego es la aventura para buscar venganza, es violento—, le han ganado críticas al título por su apertura y hasta posición política. Pero también le ha generado buenos comentarios y nuevos seguidores por mostrar de una forma muy humana a los personajes y las historias que los forman. 

“Los videojuegos, como cualquier tipo de arte, son una expresión del arte y tienen que hacer reflejo de lo que pasa en el mundo”, opina Fernández de Lara, quien terminó el juego y asegura que le gustó mucho por hacerlo reflexionar.

A diferencia de la televisión, el cine o el teatro, las historias LGBTI+ en los videojuegos apenas están llegando esta década y como en todas los demás formatos, con consecuencias positivas y de alto impacto. La historia del joven que ha empezado a aceptar a su prima lesbiana gracias a un videojuego será una de muchas. Y ya era hora.

Post Author: anodis