Normalización de las violencias

Por Ricardo Hernández Forcada

El 29 de noviembre. es el día Internacional de las Defensoras de los Derechos de las Mujeres fecha que está muy relacionada con la reciente efeméride del pasado día 25. día internacional para la eliminación de la violencia contra las mujeres, conmemoración, es decir, llamado a la memoria, que no celebración, que fue designada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 17 de diciembre de 1999. La fecha se eligió porque un 25 de noviembre de 1960 en República Dominicana fueron asesinadas las hermanas Mirabal, hechos que se le imputan al dictador Rafael Leónidas Trujillo, como represalia al activismo político en su contra por parte de estas valientes mujeres. 

La situación mundial es alarmante según datos de ONUMUJERES: En el mundo, “el 35 por ciento de las mujeres ha experimentado alguna vez violencia física o sexual por parte de una pareja íntima, o violencia sexual perpetrada por una persona distinta de su pareja”. Estos datos no incluyen el acoso sexual. Algunos estudios nacionales muestran que la proporción puede llegar al 70 por ciento de las mujeres, y que las tasas de depresión, abortos e infección por VIH son más altas en las mujeres que han experimentado este tipo de violencia frente a las que no la han sufrido”. (https://bit.ly/3q2A0W9) La situación en pandemia no ha mejorado las cosas. ”El número de llamadas a las líneas telefónicas de asistencia se ha quintuplicado en algunos países como consecuencia del incremento de las tasas de violencia de pareja provocado por la pandemia de COVID-19.” (ibidem).

En nuestro país el tema es de la mayor relevancia, pues ocupa el nada honroso primer lugar junto con Brasil, en número de feminicidios https://bit.ly/3ld0UqB , con 11 feminicidios por día con todo y pandemia  por COVID-19 (https://bit.ly/3fKmJwG). Las otras formas de violencia contra las mujeres, como son la física, psicológica y económica también registran cifras alarmantes. (https://bit.ly/37c32d3).

La violencia contra ciertas poblaciones está tan normalizada, que incluso recibe sanción social favorable, así lo destacó la Comisión Nacional de los Derechos Humanos en su informe sobre homofobia del 2010: 

“La población LGBTTT ha sido denominada como “minorías sexuales”, término no necesariamente adecuado, ya que hoy por hoy no existe un censo al respecto para determinar su cantidad y su condición de minoría; en México en muchas ocasiones ha sido marginada por diversos sectores de la sociedad, pero lo más delicado es el hecho de que los agravios en su contra se consideren, de alguna manera, como conductas aceptadas socialmente por el sólo hecho de tener una orientación sexual y/o una identidad o expresión de género distinta a la heterosexual y, peor aún, el hecho de que, incluso, en varios casos dichas conductas, además de ser violatorias de los derechos humanos, constituyen delitos como la discriminación, lesiones y homicidio.” (https://bit.ly/3q66D59)

De la misma manera, la violencia hacia las mujeres está tan normalizada, que en los centros de trabajo se permiten y se celebran los chistes con contenidos misóginos, lesbofóbicos y transfóbicos, e incluso las formas supuestas de atención a las mujeres pueden ser violentas. Desde la “caballerosidad”, que no es más que machismo con buena agencia de relaciones públicas, que es condescendiente con las mujeres al suponerlas incapaces de abrir una puerta (no entiendo por qué hay que abrirlas por ellas) hasta expresiones francamente ofensivas de salir en su supuesta defensa.

El año pasado el titular de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Durango, difundió en redes sociales imágenes, de las cuales algunas publicó en un calendario, en que aparecen mujeres e incluso niñas, colaboradoras de su institución y sus hijas, fotografiadas con expresiones de agravio junto a la foto del ombudsperson estatal con actitud de defensor o más bien de macho protector. Además de agraviar a su persona y a las niñas que por Ley general de niñas niños y adolescentes en su artículo 77 prohíbe la difusión de la imagen de las menores (https://bit.ly/39knBXB), el enfoque es por demás errado. No se trata de que los hombres defendamos a las mujeres como si fueran incapaces, sino de evitar la violencia, de sancionar a quien la cometa, y de devolverles a las mujeres su derecho a vivir libres de cualquier forma de agravio. Este año, repitió su pésima idea el titular de esa oficina que debería defender los derechos de las personas. Además, lo difundió en redes sociales. No cabe duda de que el sistema de defensa pública de los derechos humanos en México atraviesa una severa crisis. 

Otra trampa común es pensar que no es necesario destacar los feminicidios, y consideralos equivalentes a los homicidios. Como explicó la Secretaria de Gobernación, ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en el retiro, doctora Olga Sánchez Cordero, el feminicidio obedece a causas distintas que el homicidio de los varones. En ocasiones las mujeres son violentadas y asesinadas por el hecho de ser mujeres. Y casi siempre el homicida es un varón. Mención especial tiene el trasnfeminicidio, que también obedece a unas motivaciones específicas de rechazo a las personas transgénero, trasvesti o trasnsexual. No ha sido suficiente su reciente despatologización por parte de la psiquiatría, Hay mucho por hacer para desnormalizar estas formas de violencia.

Post Author: anodis