Por Omar Ramos *
El cruising (tener sexo en lugares públicos) es uno de mis temas favoritos, por todo lo que implica. En este caso, destaca que es una práctica que ha acompañado a los hombres gays desde siempre y esto es por una sencilla razón: ahí, en la calle, es a donde nos relegó la sociedad.
Es decir. Las parejas heterosexuales desde siempre han podido demostrar su afecto en cines, hoteles, restaurantes, centros comerciales y cuantos espacios públicos se puedan imaginar. Los hombres gays (a la fecha -si Monetreey, te hablo a ti-) no podemos hacerlo con libertad.
Así lo cuenta John O’Brien, activista y uno de los gays que estuvo presente en esa emblematica noche del 28 de junio de 1969 en el bar Stonewall. Para los gays en ese entonces, los bares eran lugares para socializar, para encontrarse y conocerse, pero no para tener intimidad.
Por lo cual, tenían que crear esos espacios sexuales, que usualmente eran los camiones refrigerados para transportar carne. Estos estaban estacionados en los muelles donde ya no había gente transitando. Los gays no se iban a exponer a la calle, por lo que entraban a los camiones.
John O’Brien describe: “Había cientos de hombres teniendo sexo en esos camiones. Era muy oscuro, era oloroso, obsceno y sucio, pero esos eran los únicos lugares donde podíamos encontrarnos”. PUM! Sí, estas mismas que ven en las fotos, ahí estaban, entregándose al placer.
Y eso no les quita en lo absoluto que sean igual de heróicos que cuando hablamos sobre ellos en los disturbios de Stonewall. Porque como todos, tenían todo el derecho al placer, pero a ellos les tocó vivir en tiempos de una sociedad muy enferma y llena de ignorancia.
Este relato lo pueden encontrar en el extraordinario documental “Stonewall Uprising” de la PBS. Aquí les dejo parte de la entrevista a John O’Brien.
Con esto hay que hacer una reflexión sobre el cruising y en general sobre las prácticas sexuales de los demás. Para muchos, al escuchar esta historia, será inevitable pensar en millones de “pero…” y eso es homofobia interiorizada, es la pena que nos ha hecho sentir la sociedad.
El cruising es una realidad que está allá afuera y que va a seguir por mil y un razones (tema para varios hilos). Tenemos que quitarle la carga negativa y eso es algo que nos va a tomar tiempo, pero el primer paso es hablar del tema con información y con la mente abierta.
Así que amiguitos, cuando un imbécil venga a decirles que lo que ofrece el “mundo gay” es sexo en los bares, tranquilos, no pasa absolutamente nada. Nuestros antepasados, esos que lucharon por nosotros, también iniciaron esa lucha por el placer a la que tenemos derecho.
* Omar Ramos es profesional de la comunicación, especializado en el periodismo de entretenimiento y temas LGBT+. Cuenta con 13 años de experiencia y ha tenido la oportunidad de trabajar en medios impresos, televisión, radio, digital y siempre esta en búsqueda de nuevos retos. Le rige el trabajo duro y brindar los mejores resultados.

