La vida nos debe mucho, y es una deuda histórica – Parte 1

Por Daniela Muñoz Jiménez

La Vida nos ha acostumbrado a que las cosas tienen que ser como son porque así han sido siempre, gastamos la vida callades, sin cuestionarnos si las cosas podrían ser mejores; y así se nos va de las manos aquello que no vuelve y que no se compra, el tiempo de Vida.

Se nos va la única Vida deseando que fuera mejor, pensando si pudo haber sido diferente, pero como históricamente se nos ha dicho que algunas cosas no cambian, preferimos vivir soñando que luchar por vivir un sueño, porque creemos que esos sueños de cambiar al mundo, a la humanidad, son imposibles; pero ¡lo más imposible es lo que no se intenta! Por eso, mientras haya quienes luchen por esos sueños en esta Vida, algún día se hará posible. 

La Vida es hermosa pero hay cosas que no entendemos, que nos duelen y que nos hacen pensar que es injusta y entonces nos desencantamos de su belleza. Tanta violencia y dominación en la Vida a veces nos hace pensar más de una vez si en verdad es bella, porque no logramos entender por qué siempre el más fuerte debe dominar al más débil o por qué debe haber muerte para que haya vida. Y el problema es que esos hechos los terminamos aceptando e interiorizando como si fueran algo que debe ser así siempre. Justamente aceptar esos “axiomas” es lo que nos ha llevado a replicar esas injusticias y “Dominismos” en nuestras sociedades y culturas a lo largo de toda nuestra existencia arriba de esta tierra.

Pero no sólo hay dominismos en nuestra especie, eso es algo que atraviesa a todos los órdenes y reinos biológicos, eso es el biodominismo. Al principio, la vida estaba bien auto-replicándose o creciendo sólo con la energía del sol por los diferentes tipos de fotosíntesis, pero después descubrió que consumiéndose a sí misma podía crecer más rápidamente y entonces empezó la “biofagia”, la Vida empezó a consumirse a sí misma. Y eso se replicó también en todas las esferas de la humanidad. Por ejemplo, pensamos que somos mejor que las demás especies y que nos deben algún tipo de privilegio, pero ese dominismo llamado especismo es de los más cuestionables porque somos la especie que más ha dañado al planeta entero, por eso dudo que tengamos algún tipo de ventaja intelectual o cognitiva como especie, porque “la verdadera inteligencia es la capacidad de cuidar la Vida en general”. Pero allí no acaba la cosa, tenemos dominismos inter-etnias como el racismo, inter-culturales como la anti-migración o el nacionalismo, trans-culturales como el antisemitismo, y pan-culturales que atraviezan a toda la humanidad como el machismo, la aporofobia o el clasismo. 

Hoy, afortunadamente, nos hemos dado la vuelta para mirar la historia de la Vida y cuestionar lo que hemos aprendido como incuestionable, y esa capacidad de cuestionar a la vida misma es resultado de la evolución. La capacidad de cuestionar los dominismos impuestos históricamente es el intento de la vida por pagar esa deuda que tiene consigo misma de tanta dominación. 

Por eso las luchas “Anti-Doministas” son legítimas, porque esa capacidad humana de cuestionar lo aprendido y de querer cambiar el rumbo de la historia de la Vida es sólo producto de la evolución de la Vida para pagar su deuda. Lo que buscamos con estas luchas de anti-dominación es desacralizar el poder, desmpoderar a dominadorxs y deselitizar las sociedades, para lograr un solo Pueblo libre y unido, hecho de iguales.

Y por eso ¡las luchas anti-doministas como el Anticolonialismo, Antiespecismo, Veganismo, los Feminismos y la lucha Pro-Diversidad sexual son legítimas y han llegado para quedarse, porque tienen que resolver toda esas deudas y esas injusticias que le restaban belleza a la dicha de vivir!

Pero en esta lucha nos hace falta una verdadera Política; y digo verdadera porque la política debe hacerse sin tratar de satisfacer intereses personales; en la política hay que luchar para que la mayoría viva mejor, y vivir mejor no es tener más, sino vivir feliz, no olvidemos que “la felicidad es el primer elemento de nuestro ecosistema”. Hoy no se vive feliz por la ambición de tener más, que crea un hondo vacío que se intenta llenar desesperadamente consumiendo y gastando, porque nos han enseñado que las cosas llenan huecos, pero ese hueco es un vacío que nunca se llena porque no existe. La felicidad no es alcanzar lo que deseas, la felicidad es aprender a no necesitar; y por esa felicidad tenemos que pelear y hacer política. Lamentablemente hoy la felicidad y la paz se han vuelto un privilegio porque el mercado consumista ha monetizado la paz, ha hecho de la felicidad un producto. Y hoy estos productos no los puedes comprar sin plata. 

Por eso luchemos por no necesitar, porque allí está la libertad, y en la libertad está la felicidad; pero eso sólo lo vamos a lograr luchando como comunidad. La lucha que se hace por el otro, es la lucha que hace esta vida hermosa.

Post Author: anodis