Por Antonio Medina Trejo *
La Marcha es de quien la marcha, dicen activistas LGBT+que defienden el derecho de todas las personas, sean de la diversidad sexual, o no, a que participen del acto cívico, político, lúdico y cultural de la 43 Marcha del Orgullo de la Ciudad de México.
¿Y porqué debe participar quien guste?
Porque este movimiento social es plural, diverso, amplio, democrático y parte del principio de no discriminación, de la inclusión y de la libertad de las personas a expresarse.
También porque un movimiento con esas características no puede cometer el error de quienes históricamente han excluido a las poblaciones de la diversidad sexual en los ámbitos públicos y privados.
La Marcha del Orgullo LGBT+ está abierta para que participe quien así lo desee. Desde ese espacio lúdico, político, transgresor, propositivo y carnavalesco, no se puede incurrir en actos segregacionistas que de nada ayudan a la concordia y al entendimiento social del combate a todas las formas de discriminación.
El movimiento de la diversidad sexual ha logrado en estas más de cuatro décadas impactar en el imaginario social sobre su presencia, demandas y exigencias, gracias, entre otros motivos, a la visibilidad que han logrado activistas y sus organizaciones civiles con consignas, pancartas y posicionamientos cada fin de junio.
En esta ocasión, y a pesar de la pandemia, la idea es marchar por todo Paseo de Reforma y hasta el Zócalo recuperando su origen contestatario y propositivo, sin dejar la parte divertida y festiva. Se apela a la creatividad y que cada persona o contingente exprese sus denuncias, consignas y propuestas de manera contundente en lonas, pancartas o cartulinas, que se puedan leer y comuniquen a la sociedad las demandas de las diversas poblaciones de la diversidad sexual.
La Marcha del Orgullo LGBT+ es también una suerte de homenaje a quienes desde sus inicios lucharon por el ideal de una sociedad respetuosa de sus derechos. Gracias a activistas que salieron a finales de los años 70 a protestar por la violencia policiaca, por las razias y la discriminación imperante de aquellos años, hoy tenemos importantes logros legislativos y de políticas públicas que han sido expuestos desde el espacio simbólico de la Marcha por más de cuatro décadas.
Cuando iniciaron las marchas del orgullo, en varias ocasiones sus manifestantes fueron agredidos, violentados y llevados a la justicia por “alterar el orden público” o por ir en contra de la “moral y las buenas costumbres”. Muchas lesbianas, gays, bisexuales y personas trans de aquellos años salieron del clóset con sus familias, en sus trabajos o con sus amistades luego de ser fotografiados y expuestos en portadas amarillistas y en noticiarios televisivos, no necesariamente con coberturas dignas o reivindicativas.
Por ello es preciso valorar esta marcha, pues se ha construido del esfuerzo de miles de personas LGBT+ que en estas cuatro décadas han aportado su indignación, su coraje, sus propuestas, su visibilidad, sus inteligencias y sus cuerpos como herramienta de lucha contra los estigmas y la discriminación.
Ellos y ellas, quienes iniciaron las marchas en momentos difíciles para la protesta social, fincaron esta gran lucha colectiva con el pasar de los años y las décadas para que hoy podamos salir resguardados por la policía, con operativos de protección civil guiando el deambular de marchistas y con apoyos gubernamentales para llevar a cabo la logística del magno evento.
La Marcha del Orgullo LGBT+ nos la hemos ganado todas y todos, y no debe haber beneficiados políticos o económicos de la misma; la marcha es de quien la marcha y le pertenece a quien quiera ser partícipe de ella. Los y las protagonistas son cada persona, cada contingente, cada organización civil con sus agremiados y todas las y los compañeros de ruta que quieran ir a esta fiesta democrática, plural e incluyente.
Este año, como indican las y los organizadores, la cita es a las 11:00 de la mañana del sábado 26 de junio en el Ángel de la Independencia. Recomiendan llevar cubre bocas y usarlo todo el tiempo e intentar guardar la sana la distancia. No habrán plataformas ni autos.
Disfruten esta Marcha y no dejen de llevar consignas que comuniquen las necesidades o exigencias del grupo de la diversidad sexual con el que te identificas. ¡Allá nos vemos!
* @antoniomedina41

