El mundo gay de García Lorca

 

Este 2026 se cumplirán 90 años del asesinato de unos de los escritores cumbres del español

IG @gabrielgtzgmx

El nombre de Federico García Lorca y su asesinato sigue siendo una herida abierta en la historia cultural y política de España y el mundo hispanohablante. Y una herida que duele al mundo gay y a las personas de las poblaciones LGBT por el hecho de que se le mató además de por sus ideas comprometidas con la República española por su evidente y orgullosa homosexualidad.

Homosexualidad que algunos miembros de su familia y el mundillo cultígeno intentaron evadir, ocultar, soterrar.

En Lorca y el mundo gay, el hispanista Ian Gibson aborda uno de los aspectos más largamente silenciados del poeta: su homosexualidad y la manera en que esta marcó profundamente su vida, su obra y, finalmente, su muerte

Lejos del morbo o la simplificación, Gibson demuestra que el amor homosexual no fue un dato marginal, sino el epicentro emocional y creativo de Lorca. En una España marcada por el conservadurismo, la represión religiosa y la violencia política, el poeta vivió su deseo entre el secreto, el dolor, la culpa socializada y el placer que compartía con los suyos fueran o no homosexuales. Ese conflicto interno dio forma a una obra atravesada por la pasión, la angustia, la oscuridad y la búsqueda desesperada del amor pleno. Y lo deja muy claro Gibson en su libro.

Chismecito rico, documentado, erudito, pero sin ninguna pretensión.

Más de 600 páginas con un apartado de fotos que nos dejan ver a un Federico lector apasionado, viajero, empoderado al final de su vida que solo la vida sabe que tantas más sorpresas nos hubiera dado si la homofobia no le hubiera acabado como le acabó.

Este 2026 se van a cumplir 90 años del asesinato de García Lorca y este libro de Gibson resulta ser un muy buen momento para leerlo, no se espanten por la cantidad de páginas no las van a sentir. Porqué además se van a encontrar joyas como esta:

Ay, ay, ay, ay. Comadre, comadrita“, escribe Lorca en una de sus cartas. Ustedes dirán si no es antojable.

El libro analiza con detalle cómo la crítica literaria, la familia del poeta y las instituciones culturales evitaron durante décadas nombrar lo evidente: que los Sonetos del amor oscuro, El público, Poeta en Nueva York o la Oda a Walt Whitman son textos profundamente homoeróticos. Gibson documenta la censura explícita e implícita que borró la palabra “homosexual” de ediciones, prólogos y homenajes, incluso en plena democracia.

Asimismo, el autor conecta esa negación con el contexto histórico del crimen de Granada en 1936. Lorca no fue asesinado solo por ser republicano o intelectual, sino también por ser un hombre abiertamente gay en una sociedad dominada por el odio, el machismo y la homofobia.

Lorca y el mundo gay, es un acto de justicia histórica. Un libro que reivindica al poeta como un creador revolucionario del amor, un hombre que escribió desde la herida y que pagó con la vida su libertad emocional. Leer hoy este clásico (el libro se publicó en el 2010), desde una perspectiva LGBT, es también reclamar el derecho que tenemos los hombres gays a la memoria, a la verdad y a un legado cultural que durante demasiado tiempo fue mutilado, silenciado, ocultado.

La mejor forma de honrar al granadino universal es leer su obra, disfrutar su teatro, sentir su poesía, conocerle con la profundidad, el conocimiento y la sensibilidad y empatía que pocos como Gibson han tenido con Federico.