Por Alaín Pinzón
Con la aparición del sida en 1981, el condón se acomodó como el mejor método barrera para evitar infecciones de transmisión sexual y contener la expansión de aquella epidemia. En este momento el mundo entero atraviesa por una nueva pandemia que pondrá a prueba nuestros mecanismos y formas de interacción e incluso de placer.
Según el documento “Aspectos clave para la prevención del VIH e ITS en la desescalada del confinamiento por Covid-19” que ha sido elaborado por la Secretaría del Plan Nacional sobre el Sida (SPNS) del Gobierno de España, señala que, debido al confinamiento, se han relajado las medidas de prevención en las relaciones sexuales, la razón simple y sencillamente es que el encierro al que nos obligó la pandemia limitó nuestros contactos sexuales con otras personas.
Por otro lado, un estudio realizado por médicos del Hospital Municipal de Shangqiu en China a 38 hombres hospitalizados con la enfermedad, encontró que seis de ellos, es decir el 16%, resultaron positivos para el SARS-CoV-2 en su semen.
Estos dos datos marcan la pauta para accionar mecanismos de prevención como en 1981 se hicieron. Con la vuelta a la “normalidad” volveremos también a tener contactos sexuales más continuos e incluso con más personas, sin embargo, creo necesario hablar de métodos de prevención de VIH, ITS y por supuesto COVID-19.
¿Cuál es en este momento el método de prevención que nos protege de VIH, ITS, embarazos no deseados y hoy, por hoy COVID-19? EL condón. Esta herramienta que a lo largo del tiempo ha evolucionado de materiales, texturas y hasta formas, es la única que en este momento tenemos de método eficaz y seguro de prevención.
No importa cuanto repitan que el PrEP es “el futuro” la realidad es que ese futuro es muy incierto en este momento, después de una pandemia que no ha dejado de azotarnos y que tiene al sistema de salud absolutamente rebasado. Lo que tenemos hoy, en todos los Estados de la República a la mano es el condón. Un método de autocuidado al alcance de todas las personas. Una herramienta que lleva de existencia una larga vida y que nuevamente se presenta como el mejor método barrera para prevenir ITS y contener la expansión ahora de dos epidemias, el VIH y el COVID-19.
No desperdiciemos la oportunidad que la “nueva normalidad” nos da. Retomar métodos de prevención realmente eficaces, al alcance de todas las personas, de todas las comunidades y no solo de un puñado. Hablemos del uso del condón interno en hombres pasivos y hombres trans, del acceso para mujeres trabajadoras sexuales, de la disponibilidad que hay del condón para mujeres casadas y jefas de familias. Hablemos de esas comunidades marginadas y segregadas a las que el PrEP nunca llega y no va a llegar. Generemos empatía entre hombres homosexuales hacía otras comunidades, dejemos de ser el “centro de todas las causas” y aceptemos que no siempre tenemos la razón.
En esta nueva normalidad ojalá puedan tener mucho sexo y ojalá ése venga con toda la responsabilidad de cuidar de sí mismos y de quien comparten la cama.
![]() | Internacionalista y defensor de derechos humanos. Miembro del Consejo Ciudadano para VIH e ITS de la CDMX y Coordinador de Grupo #VIHveLibre. VIH positivo. |


