¿Nueva normalidad?

Por Alaín Pinzón

Una y otra vez escuchamos en los medios de comunicación y en las conferencias del presidente y del Subsecretario de Salud, Hugo López Gatell acerca de la “nueva normalidad”. Me pregunto ¿cuál será esa nueva normalidad de la que tanto hablan en materia de VIH y sida en este país? ¿Será que ahora ya no habrá desabasto de medicamentos antirretrovirales?, ¿Será que ahora si tendremos la atención médica y clínica integral de primera calidad que merecemos? ¿Será qué ahora sí desde el gobierno habrá campañas de prevención y atención del VIH? ¿Será que ahora sí los directivos del IMSS y el ISSSTE se van a poner a trabajar desde sus oficinas para la comunidad de derechohabientes que dicen “cuidar”?

Porque si no es así, la famosa “nueva normalidad será otra forma de simular. La epidemia de COVID-19 dejó muy en claro que las normativas están por encima de la atención y la importancia de la vida de sus derechohabientes, como pasó en el IMSS. Que detrás del lema ya conocido “quédate en casa” estaba el IMSS diciendo “salgan de sus casas, vengan cada mes con su receta resurtible”. La epidemia también dejo muy clara la inoperancia y el desdén que el ISSSTE tiene para con las personas que quincena con quincena se les quita parte de su sueldo. Desabasto, falta de estudios desde hace más de un año, falta de seguimiento virológico, abandono absoluto. 

Ante los enormes vacíos de estas instituciones lo que nos queda a las personas con VIH será alzar la voz, quejarnos, mandar correos, hacer llamadas, ir al órgano interno de control de cada clínica y cada institución. ¿Por qué no empezamos a mandar solicitudes de transparencia a diestra y siniestra para ver cuál es el presupuesto destinado a medicamentos, atención y sueldos del personal médico y directivo? 

Porque mientras las personas que dirigen esas instituciones tratan de salvar su pellejo, ponen en riesgo el de nosotras las personas con VIH. No hay semana que no haya denuncias de desabasto, exigencias de mejor atención y quejas por tratos serofóbicos, sidofóbicos y homofóbicos. Sin embargo, ante este escenario adverso, la epidemia también nos enseñó una nueva forma de acercarnos. Fortaleció los lazos comunitarios aun en la distancia y creo nuevas formas de sentirnos y comunicarnos. 

La nueva normalidad nos trae grandes desafíos, nuevas formas y caminos. No desaprovechemos la oportunidad de una vez por todas de salir del closet del VIH y hacernos visibles como lo que somos. Seres humanos en busca de nuestros sueños y anhelos. Seres humanos con el anhelo de la igualdad. Que un diagnostico no nos defina, que nada nos detenga, mucho menos el miedo a ser libres.

Internacionalista y defensor de derechos humanos. Miembro del Consejo Ciudadano para VIH e ITS de la CDMX y Coordinador de Grupo #VIHveLibre. VIH positivo.

Post Author: anodis