Viajeros aventureros

Por Francisco Iglesias

En pleno mes del orgullo por la diversidad sexual, solo uno de los siete principales destinos turísticos LGBTQ+ en el país, según la Asociación Nacional de Comercio y Turismo (Cancotur) LGBT de México, recibe turistas. 

Apenas esta semana (la segunda de junio), Cancún decidió abrir sus puertas a visitantes, a pesar de estar en semáforo naranja. El regreso de esta actividad económica tiene un límite: 30 por ciento de ocupación hotelera.

Es muy probable que entre los primeros turistas, la mayoría nacionales, haya hombres y mujeres de la diversidad sexual, sobre todo, porque —como lo detectó una encuesta de The Harris Poll de mayo pasado— los viajeros de la diversidad sexual son más aventurados o valientes a la hora de viajar.

Una persona homosexual, por ejemplo, se siente más a gusto que una heterosexual para hacer un viaje a un destino en Estados Unidos (64 a 58 por ciento) o Europa y se siente más cómoda para hospedarse en un hotel o Airbnb, viajar en un vuelo comercial o, incluso, asistir a una actividad masiva.

Pero ni el ser más viajeros salvará al sector LGBTQ+ durante la pandemia. El resto de los destinos que identifica la Cancotur (Ciudad de México, Puerto Vallarta, Oaxaca, Puebla, Morelos y Coahuila) están cerrados en uno de los meses más relevantes por ser verano y celebrar la diversidad sexual.

La capital del país, por ejemplo, no reunirá a las miles de personas que viajan cada año desde los estados para la Marcha del Orgullo, que ha sido cancelada presencialmente y sustituida por una versión digital, que seguramente dejará —si es que deja— una mínima derrama económica con respecto a años anteriores.

La apertura escalonada de los diferentes destinos turísticos no será la solución. Mientras el país permanezca en emergencia sanitaria, tampoco tendremos turistas, nacionales o extranjeros.

El sector turístico LGBTQ+ crecía cada año ocho por ciento y parecía que avanzaba. La Secretaria de Turismo federal calculaba a finales del año pasado un potencial de 3.5 millones de turistas de la diversidad sexual por año.

La pandemia ha frenado todos estos esfuerzos que, en cierta medida, fueron impulsados por la aprobación del matrimonio igualitario en la Ciudad de México, hace 10 años, y consecutivamente en al menos 16 entidades más. 

La nueva normalidad exigirá un esfuerzo para reactivar el turismo en el país y para recuperar ese ocho o 10 por ciento de viajeros LGBTQ+  se requerirá de un esfuerzo adicional. Quizá no se tratará de empezar desde cero, pero sí es una oportunidad para todos los destinos por enfocarse a un sector que tiene más posibilidades e incluso interés por viajar en este mismo año.

Fue editor de anodis.com, conductor de Triple G en W Radio. Periodista de investigación.

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