Ciudad de México.- La participación política de las personas LGBTIQ+ en México ha registrado avances importantes en los últimos años, pero persisten barreras estructurales, simulaciones en las acciones afirmativas, violencia política y una representación que en muchos casos sigue siendo meramente simbólica, coincidieron especialistas y activistas durante el Panel 1 del Segundo Encuentro Nacional para la Promoción de los Derechos Político-Electorales de la Población LGBTIQ+, organizado por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
El experto en diversidad sexual de Jalisco, Benjamín González Mauricio, sostuvo que hablar de derechos político-electorales implica reconocer primero el “derecho a ser” de las personas LGBTIQ+ y advirtió que todavía existen expresiones de discriminación, discursos de odio y violencia que limitan el ejercicio pleno de esos derechos. Subrayó que la democracia sólo puede consolidarse cuando garantiza representación efectiva y acceso igualitario a los espacios de decisión.
Por su parte, Daniela Monserrat Hernández Ramírez hizo un repaso histórico de la participación política de la diversidad sexual en México y reconoció el papel que ha desempeñado el Tribunal Electoral en la construcción de acciones afirmativas y criterios jurisprudenciales. Sin embargo, advirtió que uno de los principales retos sigue siendo la simulación, con personas que buscan beneficiarse de las cuotas sin pertenecer realmente a la población LGBTIQ+, así como la llegada a cargos públicos de representantes que posteriormente no impulsan la agenda de derechos de la comunidad. También destacó la necesidad de crear mecanismos permanentes de monitoreo y observatorios especializados para evaluar la participación política de estas poblaciones.
La regidora de Oaxaca de Juárez, Alma Itzel García Herrera, reivindicó la importancia de que las propias personas LGBTIQ+ ocupen espacios de toma de decisiones y no sean relegadas únicamente a áreas relacionadas con diversidad o juventud. Desde la experiencia oaxaqueña, señaló que la representación política debe construirse desde la interseccionalidad, considerando también las realidades de los pueblos indígenas, las juventudes y las distintas regiones del país, además de denunciar los casos de usurpación de acciones afirmativas que, dijo, representan un agravio para décadas de lucha del movimiento.
En su intervención virtual, el abogado dominicano Anderson Javier Dirocie de León, integrante de la Red de Litigantes LGBTI+ de las Américas, planteó que la participación política comienza mucho antes de las elecciones y depende de que las personas puedan vivir abiertamente su identidad sin temor a represalias. A partir de su experiencia litigando en República Dominicana, sostuvo que la discriminación jurídica y social termina por limitar la presencia de personas LGBTIQ+ en los espacios públicos y de representación, por lo que llamó a construir condiciones que permitan una ciudadanía plena y no sólo una igualdad formal reconocida en las leyes.
En el cierre del panel, las y los participantes coincidieron en que las acciones afirmativas han abierto espacios importantes, pero insistieron en que el reto pendiente es traducir esa representación en poder efectivo, políticas públicas incluyentes y garantías reales para que ninguna persona tenga que ocultar su orientación sexual o identidad de género para ejercer plenamente sus derechos político-electorales.

