* Derecho a cuidar, ser cuidado y al autocuidado, plantea la iniciativa
* “Históricamente nos tocó cuidar, pero nadie nos cuida”: activistas
Ciudad de México a 15 de abril, 2026. (AMCI*).- “Las personas LGBT fueron obligadas a cuidar a familiares que los rechazaron, pero al envejecer no tienen reciprocidad ni redes de apoyo reconocidas por el Estado”, manifestaron activistas de la diversidad sexual el día de ayer en una reunión que convocó el Congreso de la Ciudad de México para deliberar sobre la propuesta de ley del Sistema de Cuidados para la capital del país, la cual busca garantizar el derecho a cuidar, ser cuidado y al autocuidado.
“La ley que estamos proponiendo, debe tener la perspectiva de diversidad sexual para que éste sector social no sea excluido como ha sucedido históricamente”, planteó la diputada Xóchitl Bravo Espinoza, quien destacó la importancia de que esta propuesta de ley incluya a toda la sociedad sin dejar de tomar en cuenta a grupos que han sido discriminados de las políticas públicas.
Durante la reunión, que se llevó a cabo en el Centro Cultural El Rule, la legisladora externó que esta propuesta ha tenido muy buena recepción por todos los grupos parlamentarios, que han deliberado y enriquecido su contenido a favor de personas adultas mayores, mujeres, personas con discapacidades, y, en este caso, con la diversidad sexual, “un grupo de la sociedad que es muy crítico, pero siempre propositivo”.
Durante el evento, activistas externaron que las familias de elección (muy comunes en la diversidad sexual) siempre han estado en riesgo, sin reconocimiento legal, al tiempo que las parejas del mismo sexo o sus redes de amigos y amigas, no pueden decidir sobre salud ni acceder a licencias para cuidar al ser amado o a amistades con las que comparten su vida, vulnerando derechos básicos”.
Explicaron que durante décadas, el prejuicio asignó a personas gays, lesbianas y trans el rol de cuidadoras de sus padres u otros familiares bajo la idea de que “como no tendrían hijos propios, debían cuidar a la familia”. Esa labor, comentó Alejandro Orci, de Agenda LGBT, ha sido invisibilizada y sin remuneración, y al llegar a la vejez, agregó, “enfrentan soledad, falta de pensión y ausencia de reciprocidad de la familia biológica que cuidaron”.
A ese respecto, la activista Ana de Alejandro, de la organización Red de Madres Lesbianas, explicó que sus familias de elección —parejas, amistades, redes comunitarias— enfrentan dificultades para pedir permisos laborales o decidir en hospitales, dejándolas en doble desprotección, pues a pesar de que se ha avanzado con la ley de Matrimonio Civil Igualitario, se enfrentan, además, a prejuicios culturales dentro de las instituciones públicas que les revictimizan.
El problema se agrava en temas de salud, cuando se da desabasto de antirretrovirales para VIH o la epidemia del Mpox que aumenta silenciosamente y que afecta desproporcionadamente a hombres gays, mujeres trans y trabajadoras sexuales. “Cuidamos a quienes nos discriminaron, pero cuando tenemos complicaciones de salud a causa del VIH o últimamente con el Mpox, ni medicamentos hay, hay desabasto aunque digan que no lo hay”, señaló otro activista que pidió secrecía a sus dichos, pues teme que por denunciar le sigan negando servicios a su compañero en una institución de salud federal.
De acuerdo a información proporcionada por los diputados y diputadas presentes en la reunión, la iniciativa ha sido avalada por la misma jefa de Gobierno, Clara Brugada, que ha estado de acuerdo con reconocer el cuidado como derecho humano universal en la Constitución capitalina.
A ese respecto, la maestra Hilda Téllez Lino, directora de la Unidad de Atención a la Diversidad Sexual, externó que el compromiso del gobierno de la CdMx va en el sentido de hacer valer los avances que se han logrado en la capital del país, por lo que se debe “transversalizar la política pública a todos los grupos sociales, entre ellos, el de la diversidad sexual”, que ha enfrentado resistencias en sus derechos a pesar de tener leyes que les protegen.
“Pasar las leyes a política pública para que impacte en la realidad social, es un camino todavía largo en el que tenemos que trabajar mucho con la sociedad y exigir a las autoridades cumplan con su obligación de garantizar derechos”, externó Téllez Lino en entrevista con AMCI.
Para la materialización de este proyecto de ley, y que se pueda reflejar en política pública, se destinarán 12 mil millones de pesos, los cuales irían aumentando cada años de acuerdo a las necesidades y a la inflación. En este sentido, la Ciudad de México sería la primera ciudad de América Latina en hacerlo.
La ley plantea crear un Sistema Integral de Cuidados con servicios públicos —casas de día, comedores, lavanderías, centros de rehabilitación— y profesionalizar el trabajo de cuidar que incluye capacitación gratuita, certificación, salarios dignos, seguridad social y un padrón de cuidadoras para vincularlas a empleo formal. El objetivo, dijeron, es que cuidar deje de ser “ayuda” y se convierta en trabajo con derechos.
De acuerdo a datos que han recabado los diputados y diputadas, en la capital hay 3 millones de personas que requieren cuidado y 3 millones que cuidan sin pago. El 75% son mujeres, cifra que incluye a mujeres lesbianas, bisexuales y personas trans que históricamente asumieron el rol por mandato familiar y estigma.
Esta ley se seguirá enriqueciendo con la opinión de otros grupos sociales, y se espera sea discutida y votada en el Congreso capitalino antes de que concluya el actual periodo de sesiones.
* Asociación Mexicana de Comunicación para la Igualdad. @antoniomedina41

