Japón es el único país del G7 sin leyes que protejan a las personas LGBTQ. No tiene ley antidiscriminación, ni igualdad matrimonial, y exige esterilización forzosa para el reconocimiento legal del género.
En ese país, la proporción de personas que han intentado suicidarse es unas 6 veces mayor entre homosexuales y bisexuales, y unas 10 veces mayor entre personas trans, comparada con la población general. El gobierno japonés ha identificado a las minorías sexuales como “grupo de alto riesgo” en lo que respecta al suicidio.
Las personas LGBT en Japón se enfrentan a retos en todas las etapas de la vida. Por ejemplo, las encuestas muestran que alrededor del 60% de las personas LGBT han sufrido acoso en la escuela, y aproximadamente la mitad de las personas LGBT se enfrentan a dificultades en el trabajo.
Por esta razón, All Out está pidiendo al primer ministro japonés, Fumio Kishida, a que promulgue urgentemente leyes contra la discriminación de las personas LGBT (leyes que prohíben el trato discriminatorio por motivos de orientación sexual e identidad de género), reconozca el matrimonio entre personas del mismo sexo y elimine los requisitos inhumanos, incluida la esterilización forzosa, para el reconocimiento legal del género antes de la cumbre del G7 que se celebrará en mayo en Hiroshima, Japón.

