Por Eréndira Aquino
En un lapso de cuatro días, tres mujeres transgénero, Isabella, Luna y Rosa, fueron asesinadas en los estados de Guanajuato, Guerrero y Oaxaca.
Isabella Álvarez fue hallada sin vida el pasado 25 de septiembre en León, Guanajuato, con signos de tortura que muestran que falleció asfixiada, sin que hasta hoy haya indicios de quiénes fueron sus agresores.
“Nos enteramos del transfeminicidio por los medios de comunicación. De inmediato identificamos que se trataba de Isa y al día de hoy sostenemos que se trató de un crimen de odio, por ser mujer trans. Tenía cercanía con la organización, por lo que nos pusimos en contacto con su familia para ofrecerles apoyo”, cuenta en entrevista Nayely Tello, directora de Chicas BiLess, quienes han acompañado de cerca el caso.
Nayely recuerda a Isabella, de 28 años, como una mujer alegre y dicharachera, que hacía poco había celebrado con la organización su cambio de género. “Siempre buscaba colaborar con nosotras y estar pendiente de las cosas que hacíamos, era muy trabajadora, y de hecho, sus compañeros y compañeras de trabajo han estado muy pendientes de su familia, lo que nos da cuenta de que era muy querida”, comenta.
Desde Comunidad Chicas BiLess León exigimos #JusticiaParaIsabella @gobiernogto @diegosinhue pic.twitter.com/Lt6Rrs3cDp
— Chicas BiLess León (@ChicasBiLess) September 30, 2022
Hasta ahora, las autoridades de Guanajuato no han dado avances de las investigaciones por el asesinato, aunque afirman que se encuentran en el desarrollo de diversas diligencias para esclarecer el crimen.
“En Guanajuato la tipificación de crímenes de odio no está reconocida, ni la agravante por discriminación motivada por razón de género. En el caso concreto de Isabella, el Código Penal que existe actualmente no permite que se reconozca que la agresión contra ella se dio por el hecho de que era una mujer trans”, lamenta Nayely.
“Es urgente que haya señales claras de que en el estado se respeta la vida de las personas LGBT, que haya agravantes por odio y discriminación, para que las personas trans guanajuatenses puedan acceder al pleno goce de todos sus derechos”, agrega.
En lo que va de 2022, en México se han reportado 476 eventos de violencia dirigidos a personas LGBTQ+, de acuerdo con los datos recabados por la plataforma Visibles. De ellos, 117 ocurrieron en la Ciudad de México, 69 en el Estado de México y 64 en Jalisco, estados con mayor incidencia.
Guanajuato aparece en cuarto lugar de este registro, con 25 casos. En Guerrero y Oaxaca, entidades en las que también se reportaron transfeminicidios recientemente, se han reportado 4 incidentes en lo que va del año.
“La próxima puedo ser yo”
A 566 kilómetros de distancia del municipio en el que se reportó el asesinato de Isabella, el mismo día, 25 de septiembre, se conoció el transfeminicidio de Luna Flores, quien fue atacada con arma blanca por dos hombres, en la salida de un bar ubicado en Iguala, Guerrero.
En entrevista con Animal Político, Obed Benítez, fundadora y directora de la organización TransVive, ubicada en Iguala, Guerrero, señala que, de acuerdo con los reportes de testigos, la noche en que fue asesinada, Luna se encontraba en un bar, en el que ofrecía sus servicios como trabajadora sexual, cuando dos hombres ingresaron por ella, la lesionaron con múltiples puñaladas, y la dejaron tirada en la calle, donde murió.
Cuatro días después del asesinato de Luna, la Fiscalía General del Estado de Guerrero informó que uno de sus agresores, identificado como Tomás “N”, había sido detenido y vinculado a proceso por el delito de homicidio agravado. Al informar sobre la detención, las autoridades no reconocieron la identidad de género de la víctima, a quien señalaron con el nombre masculino que tenía previo a su transición.
De acuerdo con los testigos con quienes ha platicado Obed, el detenido acudió al bar donde trabajaba Luna para discutir con ella, presuntamente a causa de que quería dar por terminada la relación con él. En cuanto al segundo implicado, se desconocen su identidad y su paradero.
“Falta mucho por hacer en Guerrero en favor de las poblaciones LGBTQ+, porque desgraciadamente no contamos con una fiscalía especializada en atender crímenes de odio, y todos los días nos agreden por el hecho de ser quienes somos, por ir a contracorriente”, expresa Obed.
Preocupada, la activista lamenta que, ante el contexto de violencia generalizada en el estado de Guerrero, y la vulnerabilidad en la que se encuentran particularmente las personas LGBTQ+, “como colectivos seguimos pronunciándonos con exigencias de seguridad y justicia desde las redes sociales… preferimos no salir físicamente a protestar porque es de pensarse en un ambiente así, en el que la próxima puedo ser yo”.
Según cifras recabadas por el Observatorio Nacional de crímenes de odio contra personas LGBT, en 2022 se han registrado por lo menos 12 asesinatos en todo el país contra esta población.
“El machismo sigue muy arraigado”
El 29 de septiembre, Rosa Salvaje, mujer trans dueña de un botanero que llevaba su nombre, fue asesinada por disparos de arma de fuego en Pinotepa Nacional, Oaxaca.
Sofía Guandulain, presidenta de la Fundación Trans-Difusión, la describe como una mujer muy trabajadora y querida, que se había esforzado para conseguir tener su propio negocio de comida, local que se encontraba anexo a su domicilio.
La Fiscalía de Oaxaca no ha dado información sobre los avances del caso, aunque la familia de Rosa sospecha que detrás del homicidio se encuentra el crimen organizado, según las conversaciones que han tenido con Sofía, que se encuentra dando acompañamiento del caso.
En opinión de Guandulain, es lamentable que Oaxaca se promueva como un estado que promueve el turismo LGBTQ+, cuando al interior “el machismo sigue muy arraigado, y el simple hecho de que nos vean con rasgos masculinos, utilizando ropa femenina, es una carta de presentación para ser discriminadas”.
“Para los fines comerciales se difunde que Oaxaca es una zona turística pensada para la diversidad sexual, se da una imagen positiva y de inclusión, pero en la realidad eso no ocurre, desafortunadamente los crímenes de odio, las violencias y la discriminación están muy presentes, lo que inscribe en un contexto generalizado de marginación”, comenta.
En este estado, según registros de la organización Letra Ese, entre 2015 y 2021 se perpetraron 16 crímenes de odio, de los cuales 12 fueron transfeminicidios.

