El fantasma de la soledad: temor a la vejez en hombres gay

Una de las imágenes prototípicas más vigentes del hombre gay actual es la de un joven atlético, atractivo y exitoso. Sin embargo, este referente no da cuenta del proceso de envejecimiento natural que hace parte del ciclo vital humano ni reconoce las vivencias y necesidades de los hombres gays mayores.

En una sociedad muy centrada aún en la familia nuclear heterosexual, muchos temen quedarse solos durante el proceso de envejecimiento, sobre todo si no cuentan con una relación de pareja estable. Otros temen ser rechazados por sus amigos o por potenciales parejas debido a la edad. ¿Cómo enfrentar estos temores y cuestionamientos?

“¿Gay, viejo y solo?”

Para muchos hombres gays, llegar a los cuarenta años implica grandes cambios: dejar atrás la rumba constante, evaluar el proyecto de vida personal y empezar a pensar en el proceso natural de envejecimiento. Mientras en el Facebook de los amigos o familiares heterosexuales aparecen interminables fotos sobre matrimonios, hijos, nietos y asados en familia, muchos se cuestionan sobre lo que vendrá para ellos en la medida que se hacen mayores y temen a la soledad en esta etapa de la vida.

Precisamente para evitar la soledad, muchos emprenden una búsqueda intensa para encontrar una pareja y están dispuestos incluso a mantenerse en relaciones que no resultan satisfactorias o en las que sienten que están “comprando afecto”.

Sin embargo, estas situaciones pueden traer otros conflictos y no resuelven este dilema que abarca no sólo el ámbito de la pareja, sino también las preguntas existenciales sobre el sentido de la vida, las necesidades de un tejido social que acompañe esta transición y nuevos referentes que presenten una vejez diversa y satisfactoria.

“La vida útil de un gay es muy corta”

Los adultos mayores gays no sólo son invisibles para la sociedad más amplia, sino que también suelen ser discriminados por su edad al interior de la comunidad LGBT en los círculos de amistades o por potenciales parejas, debido a que se valora la juventud y la belleza física por encima de todo.

Según investigaciones científicas, los hombres gays perciben el envejecimiento desde una edad más temprana y de forma más negativa que las personas heterosexuales o que las mujeres lesbianas.

Algunos señalan sarcásticamente que “la vida útil de un gay es muy corta”, tal como la que tendría un deportista profesional. Pero aquello que se dice en broma tiene un sabor amargo para quienes sienten que por su edad ya no tienen un lugar legítimo para habitar el mundo ni las posibilidades de interactuar con otros desde el reconocimiento de las experiencias vividas a lo largo de sus vidas.

Post Author: anodis