*Activistas del CADI realizan Cuarta Velada Luctuosa “Luz por Nuestr@s Muert@s”
Por DHyDSPRD
En el último año, al menos 66 personas de las poblaciones LGBTTTI fueron asesinadas en México, y en casi la totalidad de los casos prevalecen la impunidad y la indiferencia, denunció el Colectivo Acciones Diversas (CADI).
Al realizar la Cuarta Velada Luctuosa Anual “Luz por Nuestr@s Muert@s”, los activistas subrayaron que el silencio y la falta de investigación impiden el esclarecimiento y castigo a quienes ejecutaron estos crímenes, de los cuales 39 mujeres trans, 20 hombres gays y siete mujeres lesbianas fueron objeto.
De acuerdo con Concepción Castillo, integrante de CADI, los cuerpos de las víctimas, además de presentar signos de violencia, fueron encontrados en calles, casas, cuartos de hotel, carreteras, cisternas y automóviles.
En el Monumento a la Revolución, el CADI colocó mantas con las fotografías y nombres de las personas LGBTTTI asesinadas y posteriormente partió con rumbo al Hemiciclo a Juárez, lugar en donde Castillo Peñaloza señaló que la edad promedio de las víctimas es de 23 años, la más joven de ellas, una mujer lesbiana de 17 años en Veracruz, y la mayor, un hombre gay de 61 años en Puebla.
Agregó que el reporte estadístico del CADI fue elaborado con datos de un seguimiento periodístico en papel e internet que registró nombre, edad, identidad, municipio y fecha de asesinato de las personas, y subrayó que la Velada Luctuosa “Luz por Nuestr@s Muert@s” se realiza para recordar a quienes han sido víctimas de la homo, lesbo, bi, transfobia.
Reveló que en el ámbito nacional Veracruz ocupó el primer lugar al sumar nueve asesinatos, seguido del Estado de México y Guanajuato con ocho casos, y por Chihuahua y la Ciudad de México que contabilizaron cinco cada uno. Respecto a los meses, enero, mayo, octubre y noviembre de 2022 fueron los más complicados para el colectivo LGBTTTI al registrar el mayor número de asesinatos.
En el Hemiciclo a Juárez, Castillo Peñaloza indicó que la indiferencia nacional y la cultura machista y binaria impiden a las personas de la diversidad sexual ser sujetas de derecho, y obstaculizan la solidaridad, la empatía y la indignación social., hecho que se agrava, añadió, por “la omisión de una gran parte de los movimientos sociales que pugnan por la igualdad y la justicia”.
En la movilización coordinada por distintos activistas como Juan Carlos Yustis, Joe Almaguer, Javier Martínez, Alonso Hernández, Gilda Jara, Karla Rey, Enrique Torremolina, además de Concepción Castillo, se denunció que las indagatorias de asesinatos de personas LGBTTTI están llenas de prejuicios, y se exigió el cumplimiento de protocolos de investigación, de resguardo de la evidencia y de la cadena de custodia de las personas imputadas, así como visibilizar estas agresiones para también evitar la muerte simbólica de las víctimas.
“Exigimos que los asesinatos de las mujeres trans sean tratados y tipificados como feminicidio y se consideren como parte de la estadística bajo el rubro de transfeminicidios”. También demandaron tipificar los crímenes de odio y al Estado mexicano cumplir con su obligación de prevenir, sancionar y erradicar todas las formas de violencia hacia la población en general, especialmente las ejercidas sobre mujeres, incluidas lesbianas, bisexuales, transgénero e intersexuales.
Por su parte, y en vísperas del 1 de diciembre, Día Mundial de Lucha contra el Sida, Javier Martínez, presidente de la Red Mexicana de Personas que Viven con VIH, denunció la apatía e indiferencia del gobierno federal para resolver el desabasto de medicamentos antirretrovirales. “No queremos morir por sida, por falta de medicamentos, por odio y por discriminación”.
Martínez Badillo, cuyo activismo recientemente fue reconocido por la Sociedad Internacional del Sida (IAS por sus siglas en inglés), destacó el desinterés e incapacidad del Estado mexicano para atender la epidemia de viruela símica. “¡No nos hagan sentir más encabronados o tener más dolor”.
En este evento, en el que también participaron las activistas Denisse Valverde y Silvia Carmona, el CADI reclamó la indiferencia de las personas LGBTTTI, pues mientras que miles -entre quienes se encuentran comunicadores e influencers que se dicen aliados o de la diversidad sexual- participan en la Marcha del Orgullo, “su ausencia es evidente ante la muerte de sus pares… este país no es resiliente, es indiferente”.

