Un beso, un abrazo o tomarse de la mano en público siempre han estado prohibidas en los Emiratos Árabes Unidos, pero detrás de puertas cerradas, ha sido un asunto diferente para los miembros de la comunidad LGBTQ internacional.
“Gran parte de la vida nocturna gay de Dubái tiene lugar en lugares dentro de los hoteles internacionales de la ciudad, que técnicamente están abiertos a todos los que pueden permitírselos”, afirmó Ryan Centner, profesor de geografía urbana en la London School of Economics, después de seis años de investigación de campo entre expatriados homosexuales en los Emiratos Árabes Unidos (EAU).
“Ninguna página web de un solo lugar usa la palabra ‘gay’ o eufemismos relacionados, ni insinúan que se dirigen a una multitud gay”, dijo en una entrevista en el sitio web de la escuela.
La información en el sitio web Travelgay.com está de acuerdo. Un abogado, con sede en Dubái y originario del Reino Unido, descubrió que, aunque no había clubes gay oficiales, “generalmente se los conoce a través de las redes sociales o de boca en boca, aunque nunca se anuncian como clubes gay”, dijo en una entrevista anónima.
Según su experiencia, pasar desapercibido ha funcionado para la comunidad LGTBQ ya que “en los Emiratos son muy respetuosos de la privacidad”.
Todo esto sucede a pesar de que el código penal de los Emiratos Árabes Unidos establece castigos por “cualquier acto indecente flagrante”. A menudo esto significa homosexualidad.
De acuerdo con el artículo 358, cualquier dicho o acto que ofenda la moral pública puede hacer que el autor sea multado con hasta 50.000 dirhams (US$ 13.000) o incluso encarcelado.
Sin embargo, la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex, o ILGA, que representa a más de 1700 organizaciones de más de 160 países, informa que solo 21 personas en los Emiratos Árabes Unidos fueron procesadas por esto entre 2004 y 2021.
Esa cifra tan baja explica por qué gran parte de la comunidad LGBTQ internacional confiaba en que, mientras mantuvieran un perfil bajo, podían confiar en que las autoridades hicieran la vista gorda.
Pero recientemente los Emiratos Árabes Unidos y otros países vecinos han anunciado varias medidas que pueden indicar un enfoque aún más estricto hacia la comunidad LGBTQ.
Uno de los movimientos más recientes fue el del Ministerio de Educación de los Emiratos, que aprobó un código de conducta para los profesionales de la educación durante la primera semana de setiembre. Uno de los principios del nuevo marco prohíbe explícitamente “discutir en clase la identidad de género, la homosexualidad o cualquier otro comportamiento que se considere inaceptable para la sociedad”.
Para Radha Stirling, directora del estudio de abogados Detenido en Dubai, con sede en el Reino Unido, y se especializa en derecho de los Emiratos, esto no es nada nuevo. “No es, ni debería ser, sorprendente que los EAU prohíban la enseñanza de un estilo de vida que en sí mismo está prohibido por la ley”, dijo a DW. “EAU está interesado en la liberalización en ciertas áreas, pero tienen que sopesar esto con las opiniones públicas y no pueden tolerar acciones que inciten a una reacción violenta”, añadió.
“EAU sigue siendo uno de los lugares más peligrosos para las personas LGBTQ y los turistas”, explicó a DW Dan Leveille, director de Equaldex. Y no tiene esperanzas de que esto cambie pronto.
“A principios de este año, vimos que los Emiratos Árabes Unidos prohibieron la película de aventuras Lightyear por un beso entre personas del mismo sexo. Los sentimientos contra los homosexuales siguen siendo altos y no he visto ningún dato que muestre que los sentimientos están mejorando”, concluyó Levelle.

