Jesucristo con su ejemplo, nos enseñó a ser congruentes y a estar con los más excluidos. Por eso los derechos humanos no se predican, se practican y la Iglesia Incluyente “Puentes de Luz – ICM estará en la 6ta. Marcha LGBT+ Querétaro”: Ana Lilia García, pastora de Iglesia Incluyente.
Luego de que Martín Lara Becerril, Vocero de la Diócesis de Querétaro aseguró ante los medios de comunicación, que la Iglesia Católica siempre ha sido promotora en favor de los derechos humanos, pero que no participará ni apoyará la marcha del Orgullo LGBT+ que se realizará el sábado 18 de junio a las 16:00 horas en el Mirador de los Arcos de Querétaro.
Ana Lilia García, madre de un hombre homosexual y pastora de la Iglesia Incluyente Puentes de Luz Querétaro, que pertenece a la fraternidad de Iglesias de la Comunidad Metropolitana (ICM) lamentó las declaraciones del vocero de la Diócesis de Querétaro por no ser congruente con el ejemplo de Jesucristo de estar con los más excluidos, ni con los derechos humanos.
“Jesucristo con su ejemplo, nos enseñó a amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos, también con el ejemplo nos enseñó a acompañar y ayudar a los más excluidos sin importar las diferencias. Por eso los derechos humanos no se predican, se practican y la Iglesia Incluyente Puentes de Luz – ICM siendo congruente con el mensaje de amor de Jesucristo y los Derechos Humanos estará en la 6ta. Marcha LGBT+ Querétaro para recibirles con los brazos abiertos como lo hace jesús con todes sus hijas e hijos. Porque es momento de acciones de congruencia, inclusión y amor. En el Querétaro actual ya no cabe la doble moral, la incongruencia, ni exclusión, porque lo más importante es el respeto a la dignidad humana sin importar su identidad de género, orientación sexual o cualquier otra diferencia”: Expresó Ana Lilia García.
Al mismo tiempo, la pastora de la iglesia incluyente Puentes de Luz – ICM, invito a todas las personas de Querétaro a acompañar a las personas LGBT+ en la 6ta. Marcha del Orgullo como lo hizo Jesucristo cuando estuvo con las personas más excluidas y mostrando al mundo que no se necesita ser la causa para defender los derechos humanos de todas las personas, porque si aprendemos a apoyarnos y cuidarnos cómo humanos estaremos practicando el amor hacia nosotros mismos y los demás seres humanos. Porque “Jesucristo no Discrimino, nosotros tampoco”. Concluyó Ana Lilia García.

