Morelos, el cuarto Estado en abrir la puerta al reconocimiento legal de los adolescentes trans

Más de la mitad de las entidades de México permiten modificar el género en el documento de identidad de los adultos, pero solo cuatro lo autorizan a los menores de edad

Cambiar de género en el acta de nacimiento ya es posible en el Estado de Morelos. A partir de esta semana, las autoridades están obligadas a permitir la modificación del principal documento de identidad de las personas trans mayores de 12 años, en cumplimiento con la ley de género que entró en vigor el pasado 29 de noviembre. El trámite es gratuito y tarda 15 días. Morelos se convierte así en la cuarta entidad del país en permitir que los adolescentes puedan acceder a este procedimiento legal.

Tania Morales, fundadora de la asociación Infancias Transgénero, explica que la importancia del reconocimiento de las personas trans recae en el acta de nacimiento como llave de acceso a más derechos. “Si el documento principal de una persona está equivocado porque el género impuesto fue erróneo al género vivido y el nombre no es el real, entonces la persona tiene un menoscabo en el acceso a otros derechos”, expone. Por ejemplo, detalla, al querer acceder a los servicios de salud, seguridad social, educación o trabajo.

Para modificar el acta, los ciudadanos deben acudir al Registro Civil con una solicitud en donde manifiesten cuál es su identidad de género autopercibida y que tienen el conocimiento de “la trascendencia y alcances jurídico-administrativos” del procedimiento, según establece la ley. El trámite se llama Reasignación de Concordancia Sexo-Genérica y se enfoca en “el decir de la persona”, destaca Morales. “Se centra en que la persona es quien conoce su género y solo está manifestando que su género es distinto al impuesto, a partir de la propia voluntad, experiencia y expresión”, puntualiza.

En el caso de los menores de 18 años, la legislación indica que deben presentar un escrito con la aprobación de sus padres o tutores legales para solicitar el procedimiento. El cambio será aplicado en la casilla de género del acta, pero no en el nombre ni apellidos. El decreto fue aprobado desde septiembre pasado como modificación a la ley de género de Morelos, pero apenas entró en vigor el lunes pasado tras su publicación en el Periódico Oficial del Estado.

Con Morelos, ya son 17, es decir, más de la mitad de los 32 Estados del país, los que permiten acceder a este trámite a los mayores de 18 años. No obstante, solo en Jalisco los menores de 12 pueden realizarlo. “Las personas trans viven su identidad de género desde sus primeros años de vida”, resalta Morales. Además de Morelos, las infancias y adolescencias mayores de 12 años también pueden solicitar la modificación del género en su acta de nacimiento en Jalisco, Oaxaca y Ciudad de México.

La lucha formal por la conquista de derechos de infancias trans comenzó hace apenas cuatro años, recapitula la activista. “Formalmente los primeros litigios estratégicos se dieron 2018, pero han habido muchas conquistas gracias a que se han sumado las familias que hoy entienden de qué se trata el asunto y que quieren acompañar y luchar por los derechos de sus hijas hijos, hijes. Creo que eso acelera la posibilidad de generar justicia para las infancias y adolescencias trans”, comenta.

“Las actas de nacimiento no sirven si siguen asesinando a las personas trans”

Por otro lado, la activista señala que los retos hacia el reconocimiento de los derechos de las personas trans van más allá de un documento de identidad. “Los crímenes de odio contra la población trans no han bajado y cada vez son más”, advierte. “Y al final las actas de nacimiento no nos sirven si siguen asesinando a las personas”. Con 593 crímenes desde 2008, México es el segundo país del mundo con más asesinatos de personas trans y de la comunidad LGBT, según datos del Observatorio de personas trans asesinadas del proyecto Transrespect versus Transphobia.

“El tema del derecho del acceso al derecho no se acaba con el tener una acta de nacimiento”, continúa Morales. Entre otros retos urgentes, destaca la necesidad de implementar un protocolo educativo “para que escuelas públicas y privadas del país sepan que es su obligación reconocer la identidad de género de niñas, niños y adolescentes trans, tengan o no tengan acta de nacimiento”. Además, resalta la falta de reconocimiento de la memoria de las personas trans. “Esto es importante para que las generaciones de personas trans jóvenes, niñas, niños y adolescentes puedan tener un referente de una vía posible, una existencia posible”, expone.

Post Author: anodis