El estudiante Zander Moricz cuenta que el director de su escuela, la Pine View, en Florida, lo llamó recientemente a su oficina. En la conversación, le pidió que en el discurso que dará en la graduación este año no mencionara su activismo contra la ley ‘No digas gay’ o habría consecuencias para él y para todos sus compañeros.
“Quieren callarme”, denuncia en su cuenta de Twitter. Moricz es el presidente de su promoción y tiene a cargo las palabras de despedida del curso. También es gay, dice que el primero que ocupa ese cargo, y es el demandante más joven contra la ley que el gobernador del estado, Ron DeSantis, firmó recientemente.
El estudiante dice que el director Stephen Covert le informó que si toca el tema de la ley, “la administración de la escuela tiene la indicación de apagarme el micrófono, acabar con mi discurso y frenar la ceremonia”, cuenta en su cuenta de Twitter.
“Seré el único estudiante que hable en la graduación y no puedo hablar de quién soy”, reclama. “Esa amenaza no ha sido la única”, advierte.
Semanas atrás, narra, fue llamado otra vez por el director una vez que descubrió que él estaba llamando a una protesta contra la misma ley: “De nuevo, me amenazó con callarme. Esta vez con la promesa de que mandaría a oficiales de seguridad de la escuela. Yo no le hice caso al intento por callar a nuestro cuerpo estudiantil”. La protesta se llevó a cabo. Moricz lo cataloga como el primero —aunque no el último— de sus actos de “desobediencia civil”.
Univision Noticias contactó al director de la secundaria para conocer su versión de los hechos. Hasta el cierre de esta nota no había obtenido respuesta.

