Lo que para muchos sería un momento vergonzoso, para Chris Robinson se convirtió en una oportunidad inesperada… y de talla grande.
El velocista estadounidense de 24 años, que participó en los 400 metros con vallas durante el torneo Golden Spike de Ostrava, en República Checa, vivió un accidente peculiar: sus genitales quedaron expuestos en plena carrera debido a un fallo en sus shorts.
Pero el incidente no le impidió ganar. Terminó en primer lugar, con un tiempo de 48.05 segundos, y casi rompe su propio récord personal.
Lo interesante vino después. La marca de ropa interior Shinesty lo buscó para modelar su línea “Magnum Pouch Ball Hammock”, diseñada específicamente con un bolsillo frontal 47 % más grande que el promedio. Otra marca, Krakatoa, también expresó su interés, destacando que sus prendas están diseñadas para “mantener todo separado y sin rebotes”.
Así, Robinson debutará como modelo de ropa interior pensada para quienes necesitan “más espacio al frente”, convirtiéndose en la cara —y el cuerpo— de una campaña que mezcla humor, diseño funcional y orgullo corporal.
El tamaño sí importa. Y a Chris, ya le abrió nuevas pistas… ahora en la moda.

