Fernando Ledezma es un hombre trans y agente de la policía municipal en Mexicali que denunció que padece de depresión y ansiedad causada por el acoso de sus compañeros y comandante.
Hace dos años realizó su cambio de género de mujer a hombre y año y medio atrás comenzaron los acosos, y denunció ante la dirección de seguridad pública municipal que los compañeros agentes no aceptaron el cambio y le siguieron hablando como si fuera mujer.
Además el comandante Peña Guillén le comenzó a negar la solicitud de vacaciones, permisos, y aunque entre policías se mencionan por sus apellidos, a Fernando le comenzaron a nombrar como “la compañera”, incluso frente a los detenidos en la zona de separos donde labora.
De acuerdo con información publicada por LA VOZ DE LA FRONTERA, el agente con 12 años de ser miembro activo en la corporación, pidió a sus compañeros y cuadro de mando ser tratado con respeto y dignidad.
“Las personas trans somos más vulnerables, que nos traten con respeto, somos seres humanos que necesitamos ser comprendidos”, comentó.
Su esposa Elsa Saldívar también solicitó un trato digno.
“Ha sido muy duro lo que hemos vivido, son pocos los policías o mandos que nos han brindado cierta ayuda, la realidad es que los demás son muy inhumanos, pedimos respeto, todas las personas tenemos gustos diferentes, los mandos deberían de enseñar a los agentes a ser más respetuosos con las personas trans o por género”, declaró.
El abogado Jonathan López de la Rosa, de la Comunidad Cultural LGBT de Tijuana quien lleva el caso de Fernando, comentó que se presentaron dos quejas, una ante la Fiscalía General del Estado y otra ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos y a más de un año, no ha habido respuesta.
“Es una lamentable tragedia que no haya habido un gran avance”, dijo.

