En el marco del 30 de agosto, Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada, el Observatorio Nacional de Crímenes de Odio contra Personas LGBTI+ recordó que la memoria de las víctimas de la diversidad sexual y de género también resiste frente a la violencia, la discriminación y la invisibilización institucional.
Durante 2024, el Observatorio documentó 49 casos de desaparición de personas LGBTI+ en México, una cifra alarmante que refleja la violencia estructural, los riesgos diferenciados que enfrenta esta población y la falta de registros oficiales con perspectiva de diversidad.
De acuerdo con el informe, los factores de riesgo incluyen el reclutamiento forzado por crimen organizado, trata de personas —particularmente mujeres trans—, extorsiones en zonas urbanas, violencia familiar, escolar y laboral basada en orientación sexual e identidad de género, así como prácticas de “esfuerzos de conversión” y violencia “correctiva”.
Entre los estados con mayor número de casos se encuentran Ciudad de México (6), Veracruz (5), Baja California (5), Tlaxcala (5) y Estado de México (3). La mayoría de las víctimas son mujeres trans (37%) y hombres gays (39%), aunque también se registran casos de mujeres lesbianas y personas bisexuales.
El Observatorio hizo un llamado al Estado para reconocer oficialmente las identidades de las víctimas LGBTI+, incluir variables de orientación sexual e identidad de género en registros oficiales y capacitar a fiscalías y comisiones de búsqueda con enfoque diferenciado.
Asimismo, exhortó a la sociedad a reconocer que la desaparición de personas LGBTI+ es una realidad y a acompañar a las familias y colectivos en su exigencia de verdad, justicia y memoria.
“Porque no son cifras, son vidas que importan. Nunca más el silencio: verdad y justicia para las personas LGBTI+ desaparecidas”, señaló el Observatorio.

