Yo soy la felicidad de este mundo

En por lo menos los últimos 10 años ver cine gay en el circuito comercial no es sencillo y si hablamos de producciones mexicanas la situación es más complicada y se divide entre lo ligero como Cuatro Lunas y la homofobia con Pink.

Pero Yo soy la felicidad de este mundo apuesta por cosas interesantes y diferentes; su estreno en festivales en el mundo ha recibido buenas críticas, aunque no estuvo exenta de polémica por sus escenas sexuales.

En entrevista, el cineasta mexicano Julián Hernández, reconocido por películas como Mil Nubes o Rabioso sol rabioso cielo, habló de su película.

¿Te molesta el término 
cine gay?

Al principio me molestó mucho, me resistía al término porque te encasillaba en un tipo de cine LGBT con ciertas características que no están en mis películas y que son estereotípicas con personajes que salen del clóset o que tiene problemas con este tema… pero mis películas, creo, escapan de todo eso.

¿Crees que la película
es polémica?

Yo creo que en estos tiempos no; hay gente que aún se asusta al ver a dos hombres besándose, pero en lo general no. Una vez se presentó en la Cineteca Nacional y una mujer se levantó muy ofendida y hasta pidió su dinero de regreso, pero bueno, son cosas que pasan (risas).

En el cine mexicano existe
una tradición de cine gay ¿no?

Lo que ha existido son personajes con esas características que van de Ripstein en el Lugar sin límites a Jaime Humberto Hermosillo, por ejemplo. Pero ahora hay muchos jóvenes haciendo cine de diversidad sexual.

Ahora los personajes 
homosexuales aparecen 
comúnmente en el cine

A la menor provocación. Ya ves en blockbusters o en películas mexicanas personajes o parejas gay. La comunidad ha tratado mucho tiempo de verse reflejado en el cine y ahora, la industria se ha dado cuenta que es un público cautivo. Pero tiene un interés comercial como poner latinos.

Me dices que haces más un
cine experimental que gay. ¿A qué te refieres?

Mis personajes nunca tuvieron conflictos con su familia ni salieron del clóset o algo así, digo, tienen otros problemas. Pero mi visión siempre ha sido ver una sociedad abierta y la forma en la que filmó creo que busca contarlas de manera distinta.

¿Crees que tus películas
causen incomodidad?

Sí, sin duda. Ahora que el tráiler anda circulando algunas personas se quejan de los besos entre hombres pero creo que es bueno que impacte o moleste al espectador.

Yo soy la felicidad de de este mundo es la historia de Emiliano, un director de cine que explora su vida entre el amor, soledad, sexo, erotismo y un bailarín de danza, con pocos diálogos y en medio de atmósferas oníricas.

Para la versión comercial de la película, el cineasta editó una escena sexual que para muchos es polémica (un trío sexual), pero en la Cineteca Nacional se presentará la versión completa.

“Es una película de amor y soy megacursi. En esta ocasión son personajes que se acercan más a la realidad. Sé que irá la comunidad gay, pero espero que llegue más público, que le de una oportunidad y que decida”.

¿Es difícil conseguir dinero para éste tipo de películas?

Es complicado llegar con una empresa y decirle me das tus impuestos para hacer una película en la que hay sexo entre hombres, los actores se acuestan con dos mujeres y cosas así… resulta poco atractivo para ellos como negocio y por eso hay pocas películas en México con estos temas.

Pero en el mundo, eso es diferente, se ha diversificado de una manera interesante y hay más oportunidad de ver cosas distintas que sólo comedias y super héroes.