VIH: Preguntas y ¿Negocio?

Por Alaín Pinzón

Hay dos situaciones francamente preocupantes que he estado observando durante los últimos meses dentro de la comunidad de personas con VIH. La primera tiene que ver con un “olvido” de las personas usuarias al afiliarse a los servicios de salud del Estado tales como los Capacits estatales y clínicas especializadas, esto después de que hayan perdido sus empleos y por consiguiente sus vigencias en el IMSS y en el ISSSTE. 

La segunda cosa, es que me han llegado mensajes de usuarios que preguntan por el medicamento que donamos en VIHve Libre y me he llevado la peor de las sorpresas al enterarme de que ese mismo medicamento que nosotrxs donamos, en otros lugares, se vende.  Hay personas y “asociaciones” que venden el medicamento. Al hacer más preguntas acerca de el nombre de las personas y las asociaciones los usuarios han preferido callar. 

Para la primera hay solución. Comunicación asertiva acerca de los requisitos que se piden para la migración de servicio médico, familiarizarse con los servicios que se ofrecen desde los Capasits y Clínicas Especializadas, socializar que la atención, seguimiento y medicamento seguirán siendo otorgados sin contratiempo y que la atención es enteramente gratuita, así como los estudios y el tratamiento.

Para la segunda situación, sin embargo, el problema no es institucional. Es estructural, es social. En pleno 2020 y en medio de una epidemia mundial que ha azotado a México y a su (deficiente) sistema de salud, encontramos que hay personas lucrando vilmente con la necesidad y urgencia de aquellos usuarios y usuarias en desabasto de medicamentos. Incluso me he encontrado con la noticia de que la PrEP está siendo “vendida” por una “asociación”. Nada que una investigación más a fondo no pueda esclarecer.

¿Qué hacemos con las personas que prefieren seguir buscando trabajo desesperadamente y no van inmediatamente a los servicios de la SSA? ¿Cómo actuamos ante la indiferencia que existe en algunos Capasits y la incapacidad de resolver problemas de las personas usuarias que requieren de medicamento inmediato? ¿Cómo paliamos la falta de soluciones y flexibilidad de sus rígidos (y ridículos) procesos de algunos Capasits como es el caso de Hidalgo?

Ahora bien ¿Qué hacemos para que la venta ilegal de medicamentos acabe? ¿Es esta una “costumbre” más que no se podrá cambiar? ¿Cuánto tiempo más callaremos para encubrir a aquellos comerciantes disfrazados de “asociaciones” que venden un medicamento antirretroviral que no sabemos de donde sacaron? ¿Quién y porque sigue comprando PrEP y demás medicamentos antirretrovirales que no sabemos si son realmente lo que dice la etiqueta?

Me queda claro que la llamada “nueva normalidad” traerá nuevas oportunidades en muchas áreas para mejorar y seguir trabajando, pero también seguirá trayendo viejas prácticas, vicios y ese maloliente silencio que reina en muchos espacios en donde ninguna autoridad se ha asomado y nadie quiere entrar. 

Porque no está lejos esa venta ilegal de medicamentos antirretrovirales de las omisiones descaradas de las instituciones de salud, no es diferente esa venta ilegal de medicamentos a los groseros y ominosos sueldos de directivos en el IMSS, no es diferente callar ante el desabasto y callar para encubrir a aquellos que han visto en el VIH un negocio muy jugoso.

Internacionalista y defensor de derechos humanos. Miembro del Consejo Ciudadano para VIH e ITS de la CDMX y Coordinador de Grupo #VIHveLibre. VIH positivo

Post Author: anodis