Urge que las personas LGBTTTI+ formen parte de la política pública de México

Los crímenes de odio contra personas LGBT son una realidad en nuestro país. La colocación de México como el segundo país con este tipo de crímenes no está lejos de la realidad, pero desafortunadamente no contamos con la evidencia que nos permita afirmarlo o refutarlo. La instalación de un Observatorio Nacional de Crímenes contra personas LGBT, conformado por organizaciones locales de los Estados que conforman el país, posibilitaría contar con datos fehacientes para dar seguimiento a los casos y exigir su adecuada investigación y sanción que garantice el acceso a la justicia para las personas LGBT. Mientras tanto, pareciera que los índices no solo no se abaten, sino que siguen aumentando.

La participación activa de los medios de comunicación con un registro adecuado de los hechos es fundamental para la eliminación de los estigmas y prejuicios que penden sobre las espaldas de la población LGBT. Nuestra sociedad necesita de narrativas que contribuyan a impulsar el respeto y el reconocimiento de nuestra amplia diversidad para conformar un tejido armonioso que dé cabida a cada una de las personas que la conforman en plena libertad. Esto no será posible sin la participación activa y coordinada entre defensores de derechos y profesionales y directivos de los medios, que apoyados con instancias como la academia den curso a otras miradas y expresiones en los medios de comunicación.

El trabajo desarrollado por las organizaciones parte del Observatorio da cuenta del enriquecimiento que se obtiene del trabajo coordinado y colectivo, de las iniciativas que como Observatorio podemos lograr involucrando a otras organizaciones, logrando acuerdos con otros movimientos y con la academia, pero sobre todo de la respuesta de los organismos gubernamentales para avanzar en la generación de una nueva cultura junto con los medio de comunicación, como para lograr la protección de los derechos de las personas LGBT y su acceso a la justicia.

El gobierno de México tiene un compromiso para responder puntualmente en la próxima Evaluación de su ejercicio de Derechos Humanos para dar cumplimiento a la recomendación que le han sido planteadas, para que los casos de homicidio contra personas LGBT sean debidamente documentados e investigados que permitan acabar con la impunidad y la reafirmación estas acciones. La instalación de Mesas Interinstitucionales constituirá un mecanismo donde las instancias de justicia y derechos humanos, junto con defensores de derechos, definan las mejores estrategias para acabar con la impunidad y estas nocivas prácticas.

Igualmente, consideramos que, mientras la población LGBT no forme parte del Plan Nacional de Desarrollo -inclusión que está también entre las recomendaciones del Consejo de Derechos Humanos- que oriente las acciones que las instancias gubernamentales habrán de emprender para la garantía de los derechos de este sector de la población, el cambio cultural que necesitamos para su respeto y dignificación no será posible. Urge formar parte de la política pública.

Confiamos en que en un futuro cercano el Observatorio cuente con organizaciones de todos los Estados para que juntos podamos dar cuenta, seguimiento y monitoreo de las acciones que se emprendan para acabar con los crímenes de odio contra personas LGBT y avanzar con la protección de los derechos humanos para todas las personas.

La sociedad a la que aspiramos es aquella en la que no existen los tratos de desprecio hacia grupos y sectores por razón de una característica o atributo como el sexo, la discapacidad, la edad, la raza, el origen étnico, la religión, la orientación sexual, las expresiones e identidad de género y que han sido estigmatizados y asociados con inferioridad y falta de valor. En una sociedad justa tienen que concurrir la vigencia de derechos y libertades fundamentales y las condiciones socioeconómicas que garanticen el bienestar general. La no discriminación y el respeto a los derechos de todas las personas resultan imprescindibles.

Post Author: anodis