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Además de ser uno de mis mejores amigos, Salvador Perches es uno de los investigadores y periodistas más dedicados y profesionales que existen en nuestro país.
Hace tiempo, me envió una estupenda entrevista con Hasel, un joven actor de cine porno gay, a quien Perches extrajo reveladoras confesiones. La conversación giró en torno a temas que van más allá del roce sexual en una cinta XXX. Ese texto es digno de leerse y hoy se los ofrezco a todos ustedes.
La incipiente industria porno en México
La Putiza y La Venganza son un par de filmes pensados para satisfacer tanto al mercado nacional como al internacional. Sus protagonistas hacen gala de diversos tipos de físicos, y si no funcionan como películas eróticas, al menos sí como parodias de un de cine que en México no se atrevían a realizar.
En una muy incipiente industria del cine porno gay en México, es decir, sexo explicito en todas sus posibilidades, hasta ahora sólo se conocen tres títulos: Sexxxcuestro, dirigido por Summer Gandolf (sic), producido por Laars Robledo (sic), con el extinto Víktor Perseo, Hugo Rico, Arnol Rico, Lino Lacaret y Bruno Corce, entre otros. La película participó y obtuvo nominación al mejor guión en el Heat Gay, festival internacional de cine erótico gay de Barcelona. También fue nominada como Mejor Película Extranjera por la GAYVN, los premios más importantes a nivel mundial de la industria XXX.
Las dos restantes son La putiza y su secuela La verganza, ambas dirigidas por Jorge Diestra y estelarizadas por Kankún García, Alonso, estrella internacional que ha filmado para Kristen Bjorn, Hasel, Julliet, Cesar Platas, Abel Ga, Educardo, Carlos R., Byly Bylly.
Inmersas en un género de gran arraigo popular para el público mexicano, el de la lucha libre, los dos largometrajes narran las aventuras de Diamante (interpretado por Kankún), un luchador que debe pasar por varias pruebas sexuales para obtener una máscara azteca que convertirá en realidad sus más caras fantasías sexuales y profesionales.
Diamante, como en todo buen melodrama mexicano que se precie de serlo, es víctima de las maldades del terrible villano Máster, quien al final de la primera entrega le hará una sorprendente revelación. Como también es característico en el género (baste recordar al Santo, Blue Demond, Mil máscaras y otros luchadores) son películas cachondas y chistosas, con un ejercicio de creatividad dentro de los límites del cine porno, tanto por su guión como por su realización.
Ambas plantean una estructura dramática, concepción escenográfica, vestuario, y una puesta en escena con posiciones tan insólitas como El trapecio, La picadita o La llave.
Una actriz y nueve falos, perdón, actores mexicanos, en películas 100 % mexxxicanas, La putiza ha sido galardonada con dos premios en el Festival Heat Gay de Barcelona: Mejor Guión y Mejor Película Gay 2004, una película porno gay con historia, con llaves dentro y fuera del pancracio, con efectos especiales, comics, chistes, sabor mexicano, con cachondería gay muy a la mexicana.
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