Yo Díaz Retrasan gays someterse a la prueba de VIH "Los pretextos para no hacerse la prueba del VIH son muchos, como la falta de información, independientemente de que existan factores de riesgo”: David Alvarado Jiménez, de la Fundación Mexicana de la Lucha contra el Sida.
De acuerdo con los resultados preliminares del estudio “Información y actitudes de Hombres que tienen Sexo con otros Hombres (HSH), Hombres Gays (HG) y Jóvenes Gays (JG) ante las pruebas de detección del VIH”, realizado por la Agencia de Noticias sobre Diversidad Sexual (Anodis.com), el miedo figura como principal causa para que los jóvenes gays no se realicen la prueba de detección del VIH.
La investigación arrojó que la desinformación respecto a la enfermedad también contribuye a que dicho sector no se someta a los estudios clínicos que les permita saber si son o no seropositivos.
Y es que hasta el momento no han existido campañas efectivas de prevención del VIH enfocadas al colectivo gay de México y a otros grupos propensos a contraer el virus —entre ellos, el de hombres que tienen sexo con otros hombres (HSH) — que informen sobre el uso correcto del condón, tal como señala el estudio.
Para David Alvarado Jiménez, de la Fundación Mexicana de la Lucha contra el Sida, el miedo de los jóvenes gays ante la prueba del VIH radica en que saberse portadores del virus significa llevar una forma de vida poco agradable.
“Los pretextos para no hacerse la prueba del VIH son muchos, como la falta de información, independientemente de que existan factores de riesgo. Los jóvenes no se someten a ella por miedo a enfrentar la situación de vivir con VIH, y hacerlo patente a las personas que los rodean, representa vivir una vida no muy agradable”, detalla el especialista.
El estudio realizado por Anodis.com, cuyo fin es investigar los factores socioculturales que inciden para que los HSH no se realicen o retrasen la prueba de detección del VIH, independientemente de factores de riesgo, descubrió que la frase “a mí nunca me va a pasar”, representa otro argumento frecuente entre los jóvenes para no llevarla a cabo.
“Es muy fácil decir, ‘si yo no lo tengo, entonces no existe’. Un chico con el que tenía relaciones sexuales me dijo que le estaban saliendo granitos, sólo así nos fuimos a hacer la prueba, de lo contrario, no nos hubiéramos sometido a los exámenes médicos”, expuso uno de los involucrados en la investigación.
La situación anterior habla de que los jóvenes actúan sólo en el momento de presentar sintomatología, aunque tal vez equivocada, de la enfermedad, por lo que no son concientes de la prevención, ni del uso del condón.
Así lo expone Francisco López del Centro de Capacitación y Apoyo Sexológico Humanista AC (CECASH), quien explica que visualizan el problema cuando es demasiado tarde, así se dan cuenta de que quizá hubiera valido la pena esperar y no precipitarse para tener una práctica sexual de riesgo que derivó en el contagio de VIH, comenta.
Aunado al temor y a los factores antes mencionados, se suman los valores morales y religiosos que inducen a la culpabilidad, ya que como explica Ericka Villegas de la línea de orientación telefónica, Diversitel, “en muchas ocasiones el miedo está relacionado con los sentimientos de culpa y angustia por tener relaciones sexuales de tipo homosexual; existen personas seropositivas que asumen que merecen estar infectados”, indica.
Estos datos son parte de la fase cualitativa del estudio que consistió en siete microsesiones con HSH de 19 a 34 años de edad, personas que viven con VIH (PVVIH) y una más con especialistas en la materia. Los resultados serán complementados con la encuesta electrónica sobre pruebas de detección del VIH en HSH realizada por Anodis.com en coordinación con la Manta de México A.C. y el Centro Nacional para la Prevención y Control del Sida (Censida).
Después de que el 21 de diciembre de 2009 fuera aprobado el matrimonio gay; el 4 de marzo de 2010 entrara en vigor la reforma al código civil del DF y el 11 de marzo se celebraran las primeras uniones civiles, es momento de celebrar. [Sigue]