Sociedad & Política Sociedad & Política Sociedad & Política Sociedad & Política Sociedad & Política
18 DE JULIO DE 2005 Oqueerrencias y queeriosidades Juan Pablo II: La alimaña vaticana Fernando Vallejo es un escritor polémico. En “El desbarrancadero” Vallejo describe magistralmente una desgarradora historia y cada vez que tiene oportunidad se lanza contra el entonces papa, Juan Pablo II, a quien llama “la alimaña vaticana”
El escritor colombiano radicado en México, Fernando Vallejo, publicó en 2001 su novela “El desbarrancadero” (Alfaguara) que al año siguiente se hizo acreedora del prestigioso premio de novela “Romulo Gallegos” de Venezuela. Con el dinero del premio, dotado de cien mil dólares (más de un millón de pesos), Vallejo hizo una cosa inusitada: lo regaló a una fundación responsable del cuidado de animales caninos.
Vallejo es un gran novelista, su prosa es de las más fluidas y notables del actual panorama de las letras latinoamericanas (véase si no, la espléndida biografía del poeta Porfirio Barba Jacob, “El mensajero”, recientemente reeditada por la editorial Alfaguara). Sin embargo, un elemento ha hecho que cada vez más lectores se acerquen a su obra es su evidente e innegable misantropía (por ejemplo, pregunta en algún momento dentro de la narración: “¿Por qué desperdiciará China en pruebas subterráneas tanta bomba costosa habiendo aquí donde tirarlas, a la luz del día y calentando el sol?”)
En “El desbarrancadero”, cuenta una cruda historia: los cuidados que el propio Vallejo (narrador y protagonista de la historia) procura ante la inminente muerte de su hermano Darío infectado de VIH. En la novela, incluso, la Muerte toma forma y es uno de los personajes centrales. A lo largo de esta historia, Vallejo, además, va intercalando una serie de comentarios en contra de la religión católica y en especial, contra el representante de Dios en la tierra, el entonces papa, Juan Pablo II.
De las páginas de esta magnífica novela tomo algunas referencias al respecto para que el lector de Anodis compruebe lo que he venido diciendo:
La inocencia o no conciencia es condición sine qua non para la felicidad. No se puede ser feliz sufriendo por el prójimo. Que sufra el papa, que para eso está: bien comido, bien servido, bien bebido, y entre guardias suizos bellísimos y obras de arte, con Miguel Ángel encima, en el techo, arriba del baldaquín de la cama. ¡Así quien no! ¿Por qué en vez de esa manía por la presidencia no nos ha dado a todos en Colombia por ser papas?
Y seguí buscando a la Muerte por todos los rincones de la casa hasta que la encontré atrás, abajo, en la escalera.
--Puta que te vas con todos, ¿cuándo te vas a llevar al papa? --¡Uf! Llevo más de doscientos treinta, perdí la cuenta. --A éste, al actual, boba, a Wojtyla, alias Juan Pablo II, de solideo blanco y culo negro como su alma. --En esas andamos—me respondió con una sonrisita ecuménica.
Detesto la samba. La samba es lo más feo que parió la tierra después de Wojtyla, el cura papa, esta alimaña, gusano blanco viscoso, tortuoso, engañoso. ¡Ay, zapaticos blancos, mediecitas blancas, sotanita blanca, capita pluvial blanca, solideíto blanco! ¿No te da vergüenza, viejo marica, andar todo el tiempo travestido como si fueras a un desfile gay? En esas fachas te va a agarrar un día la Muerte.
Yo bajaba y subía y bajaba y subía por esa escalera empinada de atrás de que les he hablado, donde unas veces abajo, otras arriba, se instalaba la Muerte a cagarse de risa viéndome bajar sábanas sucias que lavaba en la lavadora, que tendía al sol a secarse, y que volvía a subir para que la imparable diarrea del enfermo las volviera a ensuciar. Y el papa, que es tan bueno, tan útil, tan santo, ¿dónde está que no viene a ayudar?
Ahora bien, si como siempre estoy en lo correcto, ¿quién los matará [a los perros]? ¿Anibal? ¿Nora? ¿Yo? ¡Ni lo sueñen! Yo con gusto empalo por el culo al papa, ¿pero tocar un animalito de Dios?
Ah, y se me olvidaba, mientras Aníbal y Nora limpian día y noche mierda de quinientos perros y doscientos gatos y cargan solos la inmensa carga de dolor que nadie les ayuda a llevar, Juana Pabla Segunda la travesti duerme bien, come bien, coge bien, y así, con la conciencia tranquila, bien dormido, bien comido, bien cogido, entre una nube de angelitos con dos alas se nos va a ir esta bestia impune al cielo del Todopoderoso. Alí Agcka, hijueputa, ¿por qué no le apuntaste bien?
No ha parido la puta Tierra en cinco mil millones de años que lleva girando a ciegas mayor engendro que ése [se refiere, claro está, a “la alimaña vaticana”, o sea, el papa]
¿Qué pasó en últimas con el capo vaticano, el farsante Wojtyla, el tartufo, el beato, el travesti polaco, que no lo veo cantando en estas alturas azules entre los angelitos de Dios? ¿Finalmente murió? Si murió ha de estar entonces en la oscuridad de los profundos infiernos.
Comentarios
LA PAZ 28 de noviembre de 2008
CARAMBA SR. VALLEJO, SU SUCIA MENTE NO LE DA PARA MAS NADA.
INSPIRA DEMASIADA LASTIMA.
* Anodis Ticker ::
Sólo para usuarios Telcel. Costo
por mensaje 3.5 pesos IVA incluido. Telcel no es responsable del contenido
ni de la publicidad. Aplica IVA 10% en ciudades fronterizas.
Atención
a Clientes: 01800 00 64235 o en soporte@micel.com. Responsable del servicio
Grupo Bakke.