19 DE ABRIL DE 2005
Ligue, placer, erotismo y homofobia en el metro Las practicas sexuales en las estaciones del metro aunadas a la homofobia por parte de los cuerpos de seguridad del STC han convertido al “metrear” en uno de los fenómenos sociales más atractivos de la ciudad de México de los últimos años
Redacción Anodis
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Como parte de las investigaciones especiales de la Agencia de Noticias sobre Diversidad Sexual, esta semana presentamos un número especial acerca de un fenómeno social interesante, polémico y preocupante de los últimos años: el ligue homosexual en el Sistema de Transporte Colectivo Metro, y la discriminación y homofobia que presentan los cuerpos de seguridad en sus distintas líneas.
En algunas de sus estaciones, horarios y pasillos, el tren metropolitano ha pasado a ser un lugar de encuentro homosexual, no sólo para el ligue sexual, sino como un espacio de socialización. Las razones son diversas, hay quienes opinan que se debe a la falta de lugares de convivencia gay, mientras algunos de los usuarios aseguran que se trata de una forma de violentar la norma social, lo que le imprime un toque underground, lúdico, aventurado y erótico a sus encuentros.
Encuentros sexuales entre desconocidos, miradas intensas, roces, masturbación e incluso relaciones penetrativas se dan a diario en las líneas 1, 3, 7, 8 y B; y aunque resulta peligroso pues en muchos de los casos el intercambio sexual se efectúa sin protección quienes lo practican lo ven como una experiencia emocionante.
Por otro lado, la agresión hacia diversos miembros de la comunidad LGBT se ha hecho presente en el metro, pese a que las autoridades del Sistema de Transporte Colectivo han negado la violencia física y verbal por parte de los cuerpos de seguridad, e incluso su directora general, Florencia Serranía Soto no reconoció la recomendación de la Comisión de Derechos Humanos (CDH) del Distrito Federal.
La clandestinidad, el miedo, la ignorancia de nuestros derechos y el abuso por parte de las autoridades provocan que varios miembros de la comunidad LGBT sean víctimas de la discriminación y la homofobia por supuestas “faltas a la moral”.
Si bien es cierto que las prácticas sexuales en un lugar público como el metro están prohibidas existen muchos casos en los que las autoridades extorsionan y violentan (física o verbalmente) a parejas de homosexuales sólo por besarse en algunas de las estaciones del metro. Lo malo es que como muchos otras transgresiones en México, estos actos quedan en el anonimato y la mayoría de las veces no son denunciadas.
Desafortunadamente tienen que suceder casos extremos como el del joven que fue agredido el 22 de mayo del 2004 “por ser puto” para que salga a luz pública la discriminación que a diario se vive en las estaciones del metro.
Querámoslo o no, el último vagón del metro se ha convertido en un espacio ganado por los gays para convivir y ligar. Sin embargo, debemos asumir con responsabilidad nuestras conductas sexuales y exigir ante todo el respeto a la diversidad sexual, que la extorsión y las agresiones no se conozcan hasta que sea demasiado tarde, no quitemos el dedo del renglón y denunciemos a la CDH cada vez que seamos víctimas de la discriminación para que las autoridades del STC Metro abran los ojos y creen programas contra la homofobia entre lo usuarios y sus cuerpos de seguridad.
En otro tenor, anunciamos que después de más de dos meses de clausura el Contempocinema de Zona Rosa será reabierto este viernes. Esperando que se reanuden las funciones sobre la temática lésbico-gay, respaldamos el trabajo de Contempocinema en la difusión del arte, la cultura y el entretemiento LGBT a través del cine. |
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