22 DE DICIEMBRE DE 2004
Personas Inmunes al SIDA y los "asesinos por naturaleza"
Hay personas inmunes a la pandemia; hasta ahora se han estudiado diversos grupos provenientes de variadas regiones del mundo

Redacción Anodis

Ragap



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(divulc@t.com) Por María Alejandra Piñero.- Los llamados "asesinos por naturaleza", conocidos en inmunología como las células NK, del inglés 'Natural Killers', están involucrados en esta inmunidad.

El Dr. Daniel Scott, venezolano investigador del Instituto francés Pasteur, ofrecía recientemente a científicos, estudiantes y medios de comunicación venezolanos datos reales y esperanzadores en lo concerniente al SIDA, dentro de un seminario sobre el rol de las células NK ("asesinas por naturaleza") dentro de la resistencia natural del organismo ante el VIH, en el Centro de Microbiología y Biología Celular del Instituto de Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC).

Según Scott, las NK podrían resultar fundamentales en la capacidad de escapar a la infección por el VIH, pues ha estudiado a personas que, a pesar de haber estado expuestas en repetidas ocasiones al virus, no han sido contagiadas y curiosamente presentan una elevada manifestación de tales células.

Daniel Scott-Algara y Gianfranco Pancino han analizado a 37 sujetos narco-dependientes -expuestos al VIH pero no infectados-, y exponían en "Journal of Immunology" que las células mencionadas parecen bloquear el proceso infectivo del virus. "Las NK forman parte de la primera línea de defensa del sistema inmune y, en ciertos casos, son capaces de detener la infección", aseguró Daniel Scott.

"Estos estudios y la identificación de los mecanismos de resistencia al virus podrían permitir el desarrollo de nuevos tratamientos dirigidos directamente hacia los sistemas de defensa del organismo". Esa fue parte de la esperanza que dejó el visitante en las mentes de los venezolanos interesados en la pandemia.

La red de asesinos: respuesta y defensa del cuerpo

Se habla mucho del sistema inmune como la defensa, como la primera herramienta con la que contamos a la hora de una enfermedad, infección y cualquier otra invasión a nuestra salud. Pero para tener más claro sobre lo que leemos, vale ver a este sistema como una red informática de proteínas que actúa mediando interacciones complejas entre las células. Muchas variables afectan la tarea de esas células defensoras, como el modo de vida, la alimentación, las emociones y más.

Estos salvaguardias, que inicialmente surgen en nuestra médula ósea y maduran en otras partes de nuestro cuerpo: el timo, el bazo y las glándulas linfáticas, están destinados a trabajar en todos nuestros tejidos. El objetivo final de la red es identificar y destruir todas las sustancias, vivas o inertes que son ajenas a nuestro cuerpo. Esto incluye las células cancerígenas, los virus y todo lo que desafía al sistema inmunológico a diario.

Las NK podrían resultar fundamentales en la capacidad de escapar al VIH, pues ha estudiado a personas que no han sido contagiadas y presentan una elevada manifestación de tales células

De los asesinos por naturaleza (NK)

Las células NK no son un descubrimiento de hoy. Ya en los años setenta se les observaba, y se conoce que constituyen aproximadamente el 15% del total de linfocitos en personas saludables.

Estas son aptas para destruir una amplia gama de células tumorales e infectadas con virus. La baja actividad de las células NK y la baja población de éstas, hoy día, se relaciona al desarrollo veloz del cáncer, el SIDA, el Síndrome de Fatiga Crónica, la hepatitis y otros tipos de inmunodeficiencia y padecimientos autoinmunes.

Las células NK son células vistas como linfocitos, pero no trabajan igual a los linfocitos T o B, que son los más popularizados. Éstas son más grandes y actúan en la respuesta inmunitaria innata, por lo que son fundamentales en las infecciones víricas como en el caso del VIH, pues no necesitan identificar al virus o tener una memoria del mismo; les basta con notar que algo anda mal para matar.

El modus operandis de las NK

Las asesinas se abrazan a su objetivo, desenfundan su arma, y penetran al blanco para inyectarles químicos mortales destinados a convertir a la membrana celular en un colador. Los líquidos se filtran, unos van adentro, otros escapan hacia fuera y la célula se rompe.

Les llaman asesinas innatas porque detectan cambios en las membranas plasmáticas de células infectadas y atacan sin ayuda del resto del sistema inmunológico. Ellas están implicadas directamente en el reconocimiento y desgajamiento de células tumorales, por lo que igualmente son vistas como aliadas en la inmunidad contra el cáncer.

Del estudio a profundidad

Daniel Scott expuso que su trabajo se fundamentó en grupos de drogodependientes intravenosos y trabajadoras sexuales provenientes respectivamente de lugares diferentes (Vietnam, Camboya y la república Centroafricana) quienes a pesar de mantener exposición repetida al VIH-1 durante muchos años, continúan siendo cero-negativos.

En búsqueda de las causas inmunológicas de esta resistencia a la transmisión de VIH-1, se comenzó por toxicómanos intravenosos vietnamitas con más de 10 años bajo comportamiento riesgoso. Los investigadores demostraron que la actividad de los asesinos naturales (NK) estaban en niveles más altos en estas personas, por lo que se piensa lograron inhibir la infección de VIH-1.

"Los Natural Killers son capaces de destruir las células infectadas, y forman la inmunidad natural- es decir, una inmunidad no específica, inmediata, en comparación con la inmunidad específica, conocida como inmunidad adaptante porque alcanza solamente eficacia completa después de varios días a partir del momento de la exposición a un agente patógeno", comentó el experto.

Sin embargo, aún no se estima que las NK sean los únicos factores inmunológicos involucrados en tal protección, por lo que se están estudiando otros que podrían ser coadyuvantes del proceso

Los investigadores continúan estudiando los receptores de la célula NK, para caracterizar los mecanismos de la resistencia y encontrar los marcadores nuevos para tal protección. La identificación de las moléculas implicadas directamente en las defensas naturales contra el VIH tiene el potencial para ser una de las mejores terapias a favor de los infectados y una posible vacuna en el futuro.

El camino que falta

Sin embargo, aún no se estima que las NK sean los únicos factores inmunológicos involucrados en tal protección, por lo que se están estudiando otros que podrían ser coadyuvantes del proceso. Los factores genéticos logran, de igual forma, hacer una parte en la resistencia a la infección, como se ha visto en otros estudios. Además, es posible que haya un origen multifactorial, y es permisible que algunos de estos parámetros puedan cambiar entre diversas poblaciones y variados países.

En África, por ejemplo, se obtuvieron resultados parecidos con los grupos de trabajadoras sexuales inmunes. Resulta sorprendente que algunas de las afectadas por múltiples enfermedades, exceptuando el VIH, perdieron su inmunidad a la pandemia en el momento que dejaron de exponerse al virus.

En el IVIC hay en marcha agudos estudios destinados a aclarar las aparentes ventajas que parecen tener algunas personas que poseen infecciones paralelas al VIH (específicamente un tipo de hepatitis). La idea de este tipo de seminarios es dar luces e intercambiar conocimientos profundos sobre temas concretos que puedan ser aplicados a favor de la gente.

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4 de noviembre de 2010


disculpe no me podrian desir si ay una cura esacta para el sida

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