10 DE ABRIL DE 2013
¿Por qué si un atleta admite ser gay lo ven como un distractor?
No es justo que los deportes profesionales, y sobre todo los medios deportivos profesionales hayan creado un ambiente donde los jugadores gays estén dispuestos a ocultar los componentes esenciales de sí mismos como seres humanos.

Redacción Anodis

Ragap



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Los atletas suelen no reconocer que son gays

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"No seas un factor de distracción"

Estas palabras resuenan en la cabeza de cada uno de los jugadores de la NFL desde el día en que entran en la liga hasta el día en que la dejan (y me imagino que esto es verdad para casi todos los deportes profesionales).

El mismo mensaje, una y otra vez, una y otra vez —"El equipo es lo primero", "Sacrifiquen sus metas personales para ganar", "Solo serán juzgados por lo que sucede entre líneas"– razón por la que no me sorprende que no haya atletas abiertamente gays en ninguna de las cuatro grandes ligas profesionales de deportes en EU: la NFL (futbol americano), NBA (basquetbol), NHL (hockey sobre hielo) y MLB (beisbol).

De hecho, se nos inculca con tanta fuerza el mensaje, que los jugadores corren el muy real riesgo de perder sus empleos si el equipo los considera como una gran distracción, y desafortunadamente, parece que los jugadores gays sienten que el estar a gusto con lo que ellos son debe ocupar un segundo plano, al menos si es que quieren mantener sus empleos.

Esto no es justo.

No es justo que los deportes profesionales, y sobre todo los medios deportivos profesionales hayan creado un ambiente donde los jugadores gays estén dispuestos a ocultar los componentes esenciales de sí mismos como seres humanos, con el fin de perseguir sueños, con el fin de no ser una distracción. No es justo que nuestra insaciable sed de cobertura deportiva elabore una atmósfera en la que alguien esté dispuesto a subordinar su vida a una visión del mundo retrógrada e intolerante con el fin de mantener su empleo.

No es justo que no podamos aceptar a alguien por quien es.

¿Por qué?

¿Por qué la gente se preocupa tanto por la sexualidad de alguien más? ¿Por qué la gente califica de pestilente la manera en que alguien más vive su vida? ¿Por qué la gente tiene esta idea absolutamente idiota de que ser gay tiene alguna especie de efecto en lo bien que un jugador puede jugar al futbol o al basquetbol o al beisbol? ¿Por qué diablos tengo que escribir esta columna para una de las principales empresas de noticias para hablar de algo que no debería ni remotamente ser un factor en los deportes?

Bien, la razón es simple. Escribo esto porque ningún jugador gay actualmente se ha declarado como tal, y el primer jugador gay que finalmente se declare como tal tiene que saber que —a pesar de todo el adoctrinamiento de la liga de no ser una distracción— si es él quien da el primer paso, tendrá aliados. Contará con apoyo. Contará con gente como nosotros que se da cuenta que la sexualidad de las personas no define quiénes son, al igual que sus trabajos no definen quiénes son, y que los hombres que traen a nuestras mujeres e hijos a los juegos y eventos de equipos no son diferentes de los que llevarían a sus maridos e hijos.

Lo más importante: escribo esto para que los entrenadores, directivos, jugadores, propietarios y aficionados se percaten de que el primer jugador gay que se declara como tal no necesariamente provocará que surjan arcoiris del trasero de todos.

En los deportes profesionales, los jugadores de un equipo son un equipo. Comemos juntos. Entrenamos juntos. Vemos películas juntos, y juntos alcanzamos el éxito o el fracaso. Nos vemos los unos a los otros más que a nuestra propia familia durante la temporada. Pensar que un jugador gay, repentinamente, va a destruir todo eso debido a que se declara como tal, me parece estúpido.

La idea de que un jugador gay será una distracción tiene que cambiar.

Entrenadores, personal administrativo: ¿llamará más la atención un jugador abiertamente gay? Tal vez, pero, adivinen qué, hay un montón más de otro tipo de basura que ocurre cada año durante la temporada, lo que sea, desde sexting hasta arrestos e improperios, y de alguna manera nos las hemos arreglado para en cada ocasión encontrar una manera de saber llevarlo, sin que toda la estructura del futbol americano colapse hasta las ruinas.

En lugar de ver como una distracción a un jugador abiertamente gay, mejor pregúntense: ¿mejoraría ese jugador su rendimiento si no tuviera que preocuparse por ocultar una parte esencial de la persona que es? ¿cuántas capturas de mariscal de campo conseguiría sin esa presión? ¿cuántas recepciones más conseguiría? ¿cuántas yardas más correría?

Aficionados, medios de comunicación: ¿un jugador abiertamente gay es en verdad un factor de distracción? Solo si ustedes lo quieren. Solo si insisten en negarle a alguien la libertad de vivir su propia vida en sus propios términos, en lugar de bajo el control de alguien más. Dejen de preocuparse sobre con quién sale un jugador; preocúpense por su porcentaje de pases completos, o tacleadas ofensivas, o por su promedio de devoluciones. Puedo prometerles que lo único que le inquieta los domingos es alinear y hacer lo mejor posible su trabajo, o de lo contrario a él lo van a recortar (como a cualquiera de nosotros).

Jugadores: a ustedes, a quienes les preocupa que un compañero de equipo les vea el trasero en las regaderas, o que intente ligarlos en la sala de vapor, o que acapare demasiada atención para el equipo, solo tengo dos palabras. Crezcan ya. Este es nuestro trabajo, somos adultos, así que ¿serían tan amables de actuar como tales?

Hay millones de personas en todo Estados Unidos que trabajan todos los días con colegas gays, y ellos llevan a cabo sus tareas sin orgías desenfrenadas que acaben con el ambiente laboral. ¿En el muy improbable caso de que un jugador gay los acose? Tenemos un departamento de recursos humanos. Presenten una queja, tal y como lo haría una empleada si fuera objeto de acoso. ¿Si los medios quieren preguntarles acerca de un compañero gay? Él es un compañero de equipo, y están enfocados en ganar, juntos. Como equipo.

Y, por último, al jugador gay que con el tiempo se declara como tal, quien quiera que sea esa valiente persona: ¿tendrá que lidiar con la atención de los medios, con un escrutinio más intenso de su parte? Sí. A pesar de todo Brendon, Scott y yo, y todos los otros aliados lo hacen, a pesar de todos los artículos que escribimos y las entrevistas que damos, a pesar de la creciente aceptación en todo este país, van a existir personas que insisten en verles a través del lente de su sexualidad, y no en sus habilidades como jugador de futbol. Pero, ¿sabes qué? Todos comprendemos la verdad.

Eres un compañero, un amigo, y no tienes que sacrificar lo que eres para que el equipo gane, sin importar lo que digan los demás.

No eres una distracción.

Fuente: CNN México.

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