5 DE FEBRERO DE 2013
¿El fútbol americano es un ritual gay?
El lenguaje que se usa en el fútbol americano y sus códigos, muestran que está envuelto de una jerga homoerótica, que algunos podrían interpretar como una especie de homosexualidad reprimida.

Redacción Anodis

Ragap



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¿podrían ser grandes actos sexuales disfrazados?

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¿Es el fútbol americano, con sus ajustadas lycras, sus constantes palmadas en el trasero y su simbolismo anal, un ritual gay? El antropólogo Alan Dundes, en un trabajo académico considerado un clásico por muchos llamado Into the End Zone for a Touchdown: A Psychoanalytic Consideration of American Football, hizo un análisis casi lacaniano del lenguaje que se usa en el fútbol americano y de sus códigos, mostrando que está envuelto de una jerga homoerótica, que algunos podrían interpretar como una especie de homosexualidad reprimida. Sabemos que el sexo permea todas nuestras actividades, algunas personas creen que los deportes son como una especie de guerra civilizada, pero ¿podrían ser grandes actos sexuales disfrazados?

Traducimos aquí algunas de las anotaciones más sugerentes –a veces cómicas, a veces pornográficas (especialmente la sugerencia de que cuando un equipo es apaleado recibe una especie de bukake ritual), entendiendo que siendo slang algunas son difíciles de entender si no se conoce el lenguaje original. Aunque muchas de las analogías de Dundes puedan ser un poco hiperbólicas y comunes a otros juegos, es innegable que existe cierta ironía en que el juego supuestamente más varonil sea también el que más alusiones gay contiene. Curiosamente jugadores de la NFL que han salido del clóset, generalmente después de retirarse, han hecho referencia a la enorme homofobia que existe en el juego, y recordemos que las personas homofóbicas suelen tener rasgos homosexuales reprimidos.

Todo el lenguaje del fútbol (americano) está involucrado en alusiones sexuales. Se no decía que saliéramos y nos “cogiéramos a esos tipos ("fuck those guys”); que tomáramos el balón y “se los metiéramos por el culo” o “se los empujáramos por la garganta”. En los últimos años pude ver a muchos entrenadores excitados mientras hacían el diagrama de una jugada en un hoyo imaginario en la pizarra. Sus caras rojas, sus voces alzándose, y mostrando al portador del balón cómo quería que “lo metiera en el hoyo”.

Es muy probable que el aspecto ritual del fútbol, al proveer un marco para el contacto físico masculino aprobado por la sociedad… es un tipo de comportamiento homosexual. El inequívoco simbolismo sexual del juego hace difícil pensar de otra forma. Actos sexuales realizados en una forma simbólica ligeramente disfrazada, y dirigidos solo hacia a hombres, parecerían constituir una homosexualidad ritual.

El objetivo del juego, en su forma más simple, es llegar a la zona de anotación (endzone) del rival e impedir que el rival llegue a la zona de anotación propia. Ahora podemos entender lo apropiado del toqueteo del trasero (bottom pattin) tan observado entre jugadores de fútbol Una buena jugada ofensiva o defensiva merece una palmada en el culo. El receptor ha logrado el cometido y por lo tanto ayudado a proteger el “trasero” colectivo de todo el equipo. Uno da palmadas en las zonas de anotación de los compañeros, ¡pero intenta violar la de los oponentes!

La terminología es sugerente. Uno gana yardaje, pero no es el territorio el cual es mantenido en el sentido de ser adquirido permanentemente por el equipo invasor. El territorio invadido permanece nominalmente bajo la propiedad del oponente. Un cronista deportivo aficionado puede decir, por ejemplo: “Esta es la penetración más profunda hasta el momento en el territorio de (nombre del equipo)”.

La confianza que uno tiene entre coequiperos se demuestra por la postura que toman comúnmente los jugadores. El parado conocido como de “tres puntos” involucra inclinarse en una distintiva posición que expone el trasero. Es una posición inusual y hace que uno esté especialmente vulnerable a un ataque por detrás, vulnerable a un ataque homosexual. Ya que uno puede confiar en los coequiperos, uno sabe que sólo recibirá una palmadita, y no será violado.

Así en el principio del juego de fútbol tenemos dos equipos de hombres. Al final del juego, uno de los equipos está “arriba”, debido a que ha “anotado” más al llegar a la zona de anotación del otro equipo. La zona de anotación es una especie de zona erógena. Se dice que el equipo perdedor, si la diferencia es mucha, ha sido apaleado.

Fuente: Pijamasurf.

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