Arte & Cultura Arte & Cultura Arte & Cultura Arte & Cultura Arte & Cultura
13 DE SEPTIEMBRE DE 2008 Sáficas Los amores de Damaris Calderón Con el terror del equilibrista, su primer poemario, ganador del Premio al Joven Poeta en 1987, se insertó de un puñetazo, rotundo, en los anales de la lírica cubana. A él le siguieron otros con múltiples reediciones y premios.
Damaris Calderón (La Habana, 1967) es mi amiga desde hace 20 años. Allá por los finales de la década de 1980, el cielo de la isla nos vio avanzar, de este a oeste y viceversa, desafiando al ojo del vecino y al del funcionario, cuestionando todo orden preestablecido, enredadas en amores tan jóvenes y tormentosos como nosotras mismas.
Con el terror del equilibrista, su primer poemario, ganador del Premio al Joven Poeta en 1987, se insertó de un puñetazo, rotundo, en los anales de la lírica cubana. A él le siguieron, entre otros, con múltiples reediciones y premios, Duras aguas del trópico, Guijarros, Sílabas. Ecce Homo y Parloteo de sombras.
A mediados de los terribles 1990, como buena parte de esa generación a la que pertenecimos, emigró al sur del continente. La que Rubén Darío consideró la más soberbia ciudad de América Latina, Santiago de Chile, la de las grandes alamedas, la ha visto pasar las de Caín y seguir transformando en esa literatura enorme y personalísima los dolores, las angustias, las dudas y las alegrías.
Hace un par de años El Billar de Lucrecia le publicó en México Los amores del mal. De ese cuaderno excelente selecciono estos poemas que hoy comparto con ustedes. Si me dejara llevar por el placer y el entusiasmo, tendría que transcribir el libro entero; un libro que leo y releo sin cesar como si fuera nuevo cada vez. Porque esa es la magia de la Poesía, con mayúsculas, que no da espacio a la repetición mecánica, al cansancio ni al hartazgo. Fluye, honda y ligera al mismo tiempo, como el río de la Vida.
Gozosas islas las tuyas, Bilitis, donde Safo es la lengua común, donde al decir de Alceo, las muchachas de Lesbos, compitiendo en hermosura van y vienen. Toda la noche en vilo acecho esas imágenes en espera de que algún día me sea revelado el principio de la creación: cuando las mujeres frotan sus vientres y la madera estalla en haces luminosos y un líquido espeso, agridulce, hace caer borrachas a las gaviotas.
***
FIEBRE DE CABALLOS
Cuando te quedas, Rita, más desnuda que estas paredes yo siento miedo de ser mujer. Tengo feroces dientes carniceros. Comiérame tus ojos tus rodillas.
Cuando veo un sauce que se agita no me acuerdo de Safo, pienso en mí.
***
¿Y quién dijo que lo que hacemos ―y escribimos― en las paredes de un baño público frotando nuestros cuerpos como la lapicera contra el papel es menos relevante que un graffiti pompeyano?
***
Henchido el corazón pienso en tu sexo. Lo cognoscible lo incongnoscible lo he escuchado a través de esa marea oscura. He olvidado las lenguas de los hombres tantas cosas inútiles. Sólo a través de ti intuí mi destino. He sido eterna como las hojas que devora el otoño.
***
Íbamos a ser eternas las ancianas de Brueghel. El fuego crepitaba en la habitación en tus senos. Yo pongo mis dos manos al fuego. Todo cuerpo es perverso. Digo la palabra pezón y el pezón salta. Extraigo un zumo amargo un jugo huérfano. Me derrumba el susurro lejano de tu dedo índice.
* Anodis Ticker ::
Sólo para usuarios Telcel. Costo
por mensaje 3.5 pesos IVA incluido. Telcel no es responsable del contenido
ni de la publicidad. Aplica IVA 10% en ciudades fronterizas.
Atención
a Clientes: 01800 00 64235 o en soporte@micel.com. Responsable del servicio
Grupo Bakke.