17 DE JULIO DE 2008 Ser gordo mata el deseo sexual, revela estudio La mayor parte de los pacientes (96 por ciento) son mujeres, pues, según los coordinadores, ellas sí tienen propensión a buscar asesoría y ayuda, mientras que los varones guardan en silencio el problema.
Redacción Anodis
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México, DF.- El 95 por ciento de las personas con exceso de peso que han aceptado formar parte de algún tratamiento integral de control reconoce que el sobrepeso ha afectado negativamente la relación íntima con su pareja, de acuerdo con la Primera Encuesta Nacional sobre Sexualidad y Obesidad Enciende la Luz, presentada ayer.
El estudio se realizó entre tres mil 672 adultos mexicanos de entre 20 y 50 años, quienes participan en un programa multidisciplinario de control de peso, en el que colaboran nutriólogos, psicólogos, endocrinólogos y preparadores físicos.
La mayor parte de los pacientes (96 por ciento) son mujeres, pues, según los coordinadores, ellas sí tienen propensión a buscar asesoría y ayuda, mientras que los varones guardan en silencio el problema.
La encuesta no hubiera sido posible si las personas a las que se planteó el cuestionario no hubieran tenido contacto previo con los psicólogos del programa, pues la primera actitud de las personas con sobrepeso es negar esta alteración en la vida de pareja, explicó Patricia García Fernández, especialista en psicología clínica de la Universidad Iberoamericana y asesora del llamado Plan Roche de atención integral.
“Si en el primer contacto entre paciente y terapeuta se pregunta al paciente si ha experimentado alguna alteración en su vida íntima debido a los problemas de sobrepeso, la primera respuesta es negar o minimizar estas dificultades con frases como: ‘A mi pareja no le importa, me quiere por mis valores, no por mi figura’. Pero con más contacto entre médico y paciente se reconocen las dificultades sexuales que provoca tener kilos de más”, detalló en conferencia García Fernández.
Según la encuesta existen cinco grandes consecuencias del sobrepeso en la vida sexual de las parejas. A un 45.8 por ciento de los encuestados no les gusta su propio cuerpo. Un 17.2 por ciento siente que su pareja ya no lo(a) desea debido a los kilos de más.
A 14.6 por ciento de los estudiados la relación sexual les hace sentirse avergonzados, y a 12.9 por ciento la sexualidad les resulta incómoda. En fin, en 9.8 por ciento el deseo sexual se ha reducido o de plano desapareció.
Otro dato que revela el estudio es que el 91.9 por ciento de los entrevistados ya había intentado bajar de peso mediante algún tratamiento pero había fracasado o lo había abandonado por las exigencias tan fuertes.
“La atención al problema de la obesidad tiene que ser integral para evitar trastornos metabólicos graves o rebotes”, indicó Guadalupe Fabián Sanmiguel, jefa de la Clínica de Síndrome Metabólico del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias.
“Muchas pacientes suelen contestar que todo el día realizan actividad física porque no paran en el trabajo de la casa. A ellas es necesario decirles que hay actividad física que no sirve como ejercicio, porque el gasto de calorías que hacen es menos de la mitad que una caminata de media hora. Aunque lo ideal sería caminar, correr o andar en bicicleta una hora al día”, añadió la especialista de la Secretaría de Salud.
Los programas de atención multidisciplinarios que el caso amerita serían excesivamente caros para ser pagados por el bolsillo de cada paciente.
Debido a lo anterior, y de acuerdo con la Norma Oficial Mexicana 174-SSA1-1998, muchas instituciones públicas ofrecen a los pacientes atención integral, como las clínicas de especialidades de la Secretaría de Salud, el IMSS y el ISSSTE.
Desde el sector privado, Laboratorios Roche atiende gratuitamente a cinco mil pacientes mensuales en su centro de atención sobre obesidad, al que se puede contactar mediante el número telefónico 01-800-00-76243. Y el Plan Roche es consultable por internet en esta dirección: www.plan-roche.com.mx.
La vida íntima puede ser afectada gravemente por los problemas de sobrepeso porque se genera un círculo vicioso en el que el rechazo a hacer el amor genera más inseguridad, angustia, depresión y, como escape, más necesidad de comer.
“La encuesta nos señala que las personas que se han sometido a métodos de control de peso reconocen que a mayor control es mayor la autoestima y mayor la sexualidad. Aunque también hay que aclarar que en algunos casos, al controlar el peso los pacientes han descubierto que el distanciamiento de sus parejas tenía otros argumentos que estaban ocultos detrás del tema de la obesidad. La diferencia es que pueden encarar esos problemas con más seguridad”, agregó la investigadora.
Antimio Cruz / Milenio |
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 Estudio se aplicó en tres mil 672 adultos mexicanos.
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