14 DE ENERO DE 2008 Canadá: Inconformes, gays que no podrán donar órganos Los hombres que hayan sostenido relaciones gays sexualmente activas durante los últimos cinco años no podrán ser donadores de órganos en Canadá. De acuerdo con el gobierno de Steven Harper, sólo así se cumple con la regulación de las conductas de riesgo.
En lo que el gobierno de Canadá consideró sólo el simple cumplimiento de la nueva regulación sobre las donaciones y otros ramos de la sanidad canadiense impulsada por el Ministerio de Salud de ese país, los homosexuales que hayan mantenido relaciones sexualmente activas durante los últimos cinco años previos, no podrán donar órganos.
De acuerdo con el reglamento aprobado a finales de 2007, los gays, al igual que los usuarios de drogas intravenosas y personas que hayan sido recientemente recluidas, se consideran personas inapropiadas para donar sus órganos.
Tras la divulgación y aplicación de esta medida, médicos especialistas en la materia y la oposición liderada por el Partido Liberal, consultados por la cadena de radiotelevisión pública canadiense CBC, estimaron que la norma reducirá el número de las donaciones de órganos, lo que bien podría alimentar el mercado negro de órganos humanos.
Al mismo tiempo, los liberales señalaron que la acción fue puesta en marcha sin haberla oficializado; seguido, Robert Thibault, vocero de esa agrupación política, afirmó que el gobierno que encabeza Stephen Harper actúa a hurtadillas de los canadienses, ya que según Thibault, sólo fueron informados algunos medios de comunicación a través del correo electrónico una semana después de la adopción de la medida.
En contraparte de lo anterior, el primer ministro Harper negó que se haya prohibido a los homosexuales donar órganos, y sostuvo que sólo se reguló una serie de requisitos basados en las conductas de riesgo y no en el estilo de vida del donador. Ya que un homosexual sí podrá ser un donante, “si al menos no ha practicado relaciones sexuales cinco años atrás”.
La resolución del máximo tribunal de México constituye una derrota histórica para los sectores conservadores, pero también un precedente para que la comunidad gay continúe en la lucha por sus derechos. [Sigue]