Marchan las flores

Por Lol Kin Castañeda Badillo

Cada flor tiene un tiempo, un aroma y una función. Algunas serán más apreciadas, otras necesitan una minuciosa mirada que las descubra. Cada una tiene su belleza y la inmensa mayoría dan frutos.

Nada hay más hermoso que distinguir con nitidez la diversidad de expresiones e identidades que conforman a cada sociedad. Junio es un crisol que exhibe las demandas de derechos negadas, al tiempo que celebramos los avances, exigimos justicia y bailamos de alegría. Las organizaciones dan muestra del intenso trabajo que realizan todo el año para mejorar las condiciones de vida. Artistas muestran sus obras inspiradas en el orgullo. Personas activistas, defensoras y políticas somos una familia social intercambiando ideas y debatiendo en el ánimo de construir.

En silencio y con las alas extendidas, la Angela de la Victoria presencia a quienes han despojado de paz, de la justicia y la dignidad. Para quienes se conjuga la desolación, la rabia, la esperanza y el deseo de libertad. Y sin embargo, la marcha se mueve. Nos descoloca y nos hace mirar realidades silenciadas por la violencia y la desigualdad. Es ahí en donde el silencio deja de escucharse, las voces se vuelven gritos y os casos se vuelven causas. Volvemos a caminar.

La permanente exigencia de derechos en igualdad pone en evidencia lo mucho que hemos avanzado y lo lejos que estamos de que sea realidad. El matrimonio civil igualitario que arrancamos al Estado mexicano hace diez años, ha cambiado el escenario jurídico y social. Ha devuelto la dignidad a aquellas personas a quienes el conservadurismo y la heteronorma les imponía la desigualdad. Es un derecho llave, que da acceso a otros derechos y construye sociedades justas. Aún con sus bondades, 14 estados permanecen en franca rebeldía y sostienen la desigualdad a parejas del mismo sexo.

Y es que entendamos bien, el matrimonio por amparo no es justica y menos igualdad. El costo de la discriminación del Estado y sus instituciones se traslada a quienes lo sobreviven, no a quienes lo provocan. Y no nos vamos a conformar. El derecho a la identidad autopercibida y su consecuente rectificación jurídica, resulta impostergable dada la interdependencia que guarda con todos los demás derechos. Y no nos vamos a conformar.

Existe una igualdad simulada en la que podemos ver la corrección política sin acciones. Un buen mensaje en redes y con muy buena voluntad hasta actividades que nos hagan eco. Y sin embargo poco cambia. Los derechos son para las personas, no al revés y quienes tienen la responsabilidad de garantizarlos, no los pueden seguir invisibilizando.

Nuestra marcha no es virtual. Somos un movimiento social diverso, vivo y con una capacidad de articulación a prueba de todo. 

Somos mariposas buscando flores, mariposas de todos los colores.

Lol Kin Castañeda Badillo es una activista feminista lesbiana. fue integrante de la Asamblea Constituyente. Ha sido una promotora del matrimonio igualitario en la Ciudad de México y el país.

Post Author: anodis