La homofobia de AMLO

Por David Sánchez Camacho

AMLO se opuso en 1998, cuando dirigía al PRD, a que se realizara el Primer Foro de Diversidad Sexual en la ALDF; cuando fue Jefe de Gobierno del DF, congeló la Ley de Sociedad de Convivencia. Hoy que es Presidente de la República, en año y medio de sus mañaneras, no ha dicho nunca las palabras: diversidad sexual, homosexual, lesbiana, bisexual, transgénero o transexual.

Es un retroceso que el Presidente viole permanentemente el Estado Laico, al estar citando pasajes bíblicos para justificar acciones de gobierno. Es un retroceso que no existan, en la televisión y la radio, campañas contra la violencia de género, homofobia, machismo y misoginia; no vemos campañas que promuevan la prevención de los embarazos en adolescentes, de planificación familiar, del uso del condón para prevenir infecciones de transmisión sexual como el VIH-SIDA.

Al Presidente de la República no le interesa la transformación profunda de la sociedad; tampoco le importan la educación, la ciencia, la cultura, las artes, la salud de los mexicanos; no le interesa el desarrollo del país. El Jefe del Ejecutivo solo está trabajando para construir una fuerza electoral clientelar para perpetuarse en el poder a la mala, es por ello que está desmantelando las instituciones democráticas.

Por lo anterior, la población LGBTTTI+ estamos obligados a defender al CONAPRED de la intención del Presidente de desmantelarlo. La intención del Presidente de desaparecer a la institución es una señal muy grave de que quiere instaurar en México un régimen autoritario, lo que no podemos permitir. Por ello es fundamental que también nosotros participemos en la vida política del país y contribuyamos a quitarle la mayoría a Morena en la Cámara de Diputados el próximo año. Sin embargo, es importante que los partidos políticos de oposición, incluyendo al Partido Acción Nacional, consideren a personas de la diversidad sexual en las candidaturas, para llevar nuestra voz a los Congresos Nacional y locales del país y defender desde los espacios de representación popular nuestros derechos.

Tenemos que defender el Estado de Derecho, el Estado Laico, el federalismo, la separación de poderes, la autonomía de las instituciones, como el INE, para impedir que el Poder Ejecutivo logre controlarlas, como ya lo hace con el Poder Legislativo y la CNDH, en donde hay, en esta última, una persona que defiende más los intereses políticos del Presidente de la República que los derechos humanos de los mexicanos.

Debemos defender la libertad de expresión, porque al defenderla estamos defendiendo nuestra propia libertad de amar a quienes nosotros queramos. Es inadmisible que desde lo más alto del poder se descalifique a periodistas y a medios de comunicación que critican al régimen, porque ello da pie a que simpatizantes del Presidente agredan a periodistas y medios de comunicación críticos del gobierno.

Debemos de solidarizarnos con la lucha de los científicos, académicos y artistas porque todo parece indicar que al Presidente no le gusta que la ciudadanía razone, cuestione, critique; él quiere una sociedad subordinada que no piense para que solo le aplauda. Tenemos que ser solidarios con los padres de niños con cáncer que le exigen al gobierno les suministren las quimioterapias a sus hijos. Tenemos que ser solidarios con los médicos, que piden al gobierno les entreguen los insumos necesarios para protegerse del Covid-19 y otras enfermedades. Debemos ser solidarios con las víctimas de la violencia. Es inaceptable que el Presidente haya preferido saludar a la mamá de El Chapo, que atender a los familiares de personas asesinadas y desaparecidas, como el activista Javier Sicilia.

Fuente: https://www.reforma.com/aplicacioneslibre/preacceso/articulo/default.aspx?urlredirect=https://www.reforma.com/la-homofobia-de-amlo-2020-06-27/op182848?__rval=1

Post Author: anodis