El tono de las protestas y la sordera del pueblo

Por Daniela Muñoz Jiménez

He de comenzar esta primera columna, que espero sea de muchas y que agradezco a ANODIS profundamente por la invitación, pidiéndote a ti, queride lectore, que cuestiones todas las normas, todos los axiomas y cualquier paradigma, porque nada es perfecto y porque todo puede cambiar para mejor; te lo pido porque es nuestro deber como seres pensantes arriba de esta tierra, y porque eso es lo que hace la vida y el universo entero… cambiar, mejorar y evolucionar a través del aprendizaje de su misma historia. Entiende que la vida misma es cambio y diversidad, y lo único que no cambia es lo muerto y el olvido. Por eso abraza lo diverso, abraza el cambio, y abrázate a ti como parte de este milagro que es la vida y nunca dejes de cuestionar, nunca dejes de querer y nunca dejes de luchar por una realidad mejor, donde seas libre y vivas feliz esta única vida y donde haya paz en la comunidad.

Justo esa lucha por ser felices, por nuestra comunidad, por nuestra libertad, por la paz, se hace diario y en colectividad. Y es legítimo luchar por esto, como dice Clausewitz “la guerra se hace con el sueño de una paz mejor”,  y también como apunta Pepe Mujica “la paz no se decreta, la paz hay que construirla diario cuando no se puede imponer”. 

Entonces ¿Cuáles son las “maneras” para luchar por los derechos? Sin duda, no existe una fórmula o un manual que nos diga cómo realizar una protesta efectiva y exitosa. Lo que sí sabemos es que cualquier lucha intensa en pos de la obtención de derechos, pacífica o no, ha sufrido opresión y represión violenta por parte del Estado; Mahatma Gandhi contra el Raj británico siendo asesinado, Martín Luther King y las  “Marchas de Selma” con el domingo sangriento, Nelson Mandela en su lucha contra el Apartheid y su retención violenta en la cárcel por más de 27 años; pero fue entonces, en esos momentos más álgidos, cuando sus luchas y movimientos tomaron una fuerza histórica y se convirtieron en actos transformadores de la historia humana. Por eso, si en las luchas con desobediencia no violenta hubo violencia Estatal, no nos extrañemos que haya violencia cuando las protestas dejan la doctrina de la desobediencia no violenta para pasar a protestas y movimientos de otro calado. 

Las injusticias existen y permanecen por dos motivos, por opresión o por omisión-indiferencia, tanto del Estado como del Pueblo; por eso cada protesta tiene su tono y su audiencia, como las protestas y luchas no violentas, que se gritan al Estado opresor para hacer eco un Pueblo que puede escuchar y generar cambios (luchas por derechos, por clasismo, por racismo, anticolonialistas o por dominación), y las luchas donde activistas entregan su vida por igualdad, inclusión, respeto, amor, gritando desesperadamente con su sangre a un Pueblo sordo y a un Estado indiferente que omiten severos problemas como el machismo, especismo, aporofobia, xenofobia.

Por eso, por ejemplo, las luchas feministas son de esas maneras, “de ese tono”, porque se enfrentan a una honda sordera social y una anquilosada indiferencia del Estado que se tienen que combatir diario y con tono elevado para lograr que pueblo escuche y que el Estado actúe.

Por eso, la lucha por la paz no es una batalla de una sola vez, sino que se lucha y se defiende todos los días, de allí que el “tono” de las protestas que han ocurrido durante este año sea “elevado”, y sólo por mencionar algunas como el 8M, la toma de la CNDH por mujeres feministas, la protesta que terminó en represión con disparos por parte del cuerpo de policias en Cacún por feminicidio de Alexis (#justiciaparaAlexis y #Quintanaroofeminicida), y muchas más, porque la gente no escucha y el político se hace de la vista gorda. No olvidemos que la dinámica social y la de un concierto son muy similares. Si la audiencia no está oyendo, subes el volumen, cambias de tono, rediriges bocinas. También en la sociedad pasa eso, si la sociedad no escucha sus necesidades, sus colectivos y movimientos, tarde o temprano cambiarán de tono.

¡Por eso el tono de cada protesta está a la medida de la sordera de su Pueblo y a la indiferencia de su Estado!

Y se va a subir de tono hasta que las voces se escuchen y se conviertan en propuestas aplicadas y efectivas. 

Alégrate cuando un monumento cae, porque una nueva historia se levanta, el presente se reinventa, y el futuro deja de ser lo que solía ser. Cuando un monumento cae, los rostros se levantan, reviven enseñanzas, mueren figuras de alabanza y nuevo horizonte se levanta fértil de esperanza.

¡Cuando un monumento cae, el pueblo se hace fuerte y se levanta!✊🏽💚💜

Post Author: anodis