¿Como anillo al dedo?

Por Alaín Pinzón

Desde que inició la contingencia sanitaria por COVID-19 en México, las personas con VIH sabíamos que todo lo relacionado con las instituciones donde recibimos nuestra atención iba de alguna forma a suspenderse. Así fue, una de las primeras cosas que se suspendió fueron las citas de control y seguimiento en todas las clínicas y capasits.

Lo que resulta curioso es que después de casi 6 meses de que inició esta contingencia, algunas instituciones de salud sí han abastecido a sus usuarios de varios meses de medicamento y han iniciado con sus mecanismos de citas para el seguimiento virológico, en otras palabras, la realización de tomas de muestra para conteos de CV y CD4. ¿Qué está pasando con el gobierno federal en materia de salud?

¿Por qué en el IMSS ni en el ISSSTE han reiniciado los estudios de seguimiento a su derechohabiencia viviendo con VIH? ¿Es la COVID-19, el pretexto perfecto para no atender las necesidades de las personas con VIH que pagan sus cuotas cada quincena? Por qué si en estos dos Institutos públicos son las personas derechohabientes las que pagan sus cuotas y a cambio obtienen el peor servicio de salud, ¿Dónde se reditúa el dinero que se paga quincena con quincena? ¿Dónde están los directores de estas dos instituciones?

Mientras las respuestas a esas interrogantes llegan, la derechohabiencia de IMSS e ISSSTE en conjunto con sus redes de apoyo, se están organizando. Desde VIHve Libre dos de sus integrantes se están moviendo para juntar a la mayor cantidad de personas que estén teniendo más de seis meses sin pruebas de laboratorio. ¿Qué no la contingencia inició en Marzo? ¿Por qué hay personas que llevan más de seis meses sin esos controles de seguimiento? LOL

Si a la falta de esos estudios de laboratorio que resultan importantísimos le sumamos que tanto IMSS e ISSSTE entraron tarde a la actualización de esquemas antirretrovirales y que con la actualización tienen que venir estudios de seguimiento y evaluación como carga viral y CD4, el resultado es desastroso. Nos han contactado personas que llevan más de dos años sin estudios. 

Víctor Rivas (@RickRivas) y Víctor Chaparro (@VictorChM) son los encargados de juntar las quejas que irán directamente a la 1ra visitaduría de la CNDH. Hasta el momento se llevan más de 50 personas quejosas y el Programa de VIH de la CNDH a cargo de Raúl Albores durante una muy productiva reunión vía zoom se ha comprometido a sacar un comunicado y llamamiento a estas dos instituciones. Comunicado que se ha construido de forma horizontal entre las personas quejosas, y la CNDH. 

Como diría Larry Kramer en uno de sus más poderosos speeches; “¿Qué necesitan ustedes para enfurecerse?” Si ya están enfurecidos y hartos de que las instituciones de salud se la pasen manoseando sus derechos y sus vidas, ¿Qué están esperando para mínimo quejarse y levantar la voz?

El presidente hace poco dijo que esta pandemia le vino “como anillo al dedo” parece ser que no solo a él, sino también a Zoé Robledo, director del IMSS y a Marco Antonio Sánchez, director del ISSSTE. Funcionarios omisos y sordos, pero una cartera bien jugosa, que aumenta cada quincena, justo cuando a sus derechohabientes se les descuenta por un servicio que termina siendo ineficiente e insuficiente. ¿Hasta cuándo?

Post Author: anodis